La consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica y portavoz del Gobierno, Sílvia Paneque, ha asegurado que Cataluña es ahora mismo «un país más seguro que hace un año», que se está avanzando en el buen camino y que las estrategias desplegadas por la consejería de Interior están dando buenos resultados. Lo ha dicho en la rueda de prensa posterior al Consejo Ejecutivo de este martes, en el que ha lamentado el asesinato de una mujer este sábado en Esplugues de Llobregat (Baix Llobregat), unos hechos «injustificables desde cualquier punto de vista», y ha señalado que la línea de investigación con la que trabajan los Mossos d’Esquadra es que el detenido habría sufrido un brote psicótico. Al mismo tiempo que Paneque hacía estas declaraciones sobre el nivel de seguridad en el país, la consejera de Interior, Núria Parlon, ha manifestado que es necesario reforzar y ampliar el plan para retirar las armas blancas, el llamado plan Daga.
Hemos tenido un fin de semana que no ha sido nada fácil con homicidios impactantes», ha manifestado Parlon durante la celebración del Día de las Escuadras de la Región Policial Camp de Tarragona, celebrada en Vila-seca. La titular de Interior también ha hecho un llamado a la convivencia y ha dicho que esta es el «gran reto» de la sociedad. «Cuando se le arrebata la vida a una persona joven, sentimos rabia, ira, nos indignamos, pero pasado ese momento, nuestra responsabilidad es continuar adelante», ha afirmado. Paneque, por su parte, ha argumentado que «la seguridad y la convivencia son dos caras de la misma moneda», y ha subrayado que por esta razón el ejecutivo de Salvador Illa trabaja para incrementar la plantilla de Mossos d’Esquadra, desplegar 200 nuevas unidades judiciales y el plan de choque contra la multirreincidencia.
Asimismo, la portavoz ha expuesto que la «calidad de vida también tiene mucho que ver con la seguridad, con la convivencia y la cohesión social», algo que dice que el Gobierno ha defendido y forma parte de las políticas de progreso porque considera que tener ciudades y barrios seguros es una aspiración legítima de la ciudadanía y un objetivo del ejecutivo. Después de que algunos grupos parlamentarios hayan pedido comparecencias del Gobierno en el Parlamento de Cataluña por los crímenes e incidentes relacionados con la seguridad de este último fin de semana en Barcelona y el área metropolitana, la consejera y portavoz del ejecutivo ha dejado claro que tanto la consejera de Interior, Núria Parlon, como el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, «siempre están a disposición» para dar «las explicaciones que se pidan». «Las atenderemos como hemos hecho hasta ahora», ha remarcado.

Se reduce el promedio de incidentes mensuales vinculados a armas blancas
En cuanto a los datos de criminalidad, y a pesar de la petición de Parlon, la portavoz del Gobierno ha insistido en que respecto al 2025 las líneas de actuación están dando buenos resultados con el impulso del plan Daga con el que, señala, se ha reducido el promedio de incidentes mensuales vinculados a armas blancas de los 385 en 2025 a 260 los primeros tres meses de 2026. Paneque ha evidenciado así la «tolerancia cero» del ejecutivo con las armas blancas, pero ha admitido que hay margen de mejora y ha dejado la puerta abierta a «rediseñar y redimensionar» los diferentes planes de seguridad.
Aun así, Paneque considera que estos datos animan a continuar trabajando en el ámbito de la seguridad que es «fundamental» para el Gobierno, y que se está dimensionando la lucha contra las armas blancas y la multirreincidencia como elementos importantes en el ámbito de la seguridad y la convivencia. Sobre la multirreincidencia, ha dicho que los dispositivos del plan Kanpai están dando «buenos resultados» y «se analizan y adecuan» si es necesario alguna mejora.
Junts pide una reunión «urgente» a Parlon y Vox, un pleno extraordinario
El portavoz de Junts per Catalunya en el Parlamento, Salvador Vergés, ha explicado que la formación de Carles Puigdemont ha solicitado por carta una reunión «urgente y al más alto nivel» con la consejera de Interior, Núria Parlon, para tener toda la información sobre estos casos, después de que el grupo parlamentario no haya recibido ninguna comunicación por parte del departamento ni del ejecutivo de Salvador Illa, y desconoce si es «por desidia o por opacidad”. «El Gobierno no debe poner más mossos en las escuelas, sino en las calles”, ha sentenciado en rueda de prensa en el Parlamento. Vox, por su parte, se ha puesto en contacto con el resto de grupos parlamentarios para proponer la celebración de un pleno monográfico «sobre el deterioro de la seguridad pública y el impacto de los cambios demográficos en Cataluña». «Queremos que el Gobierno dé la cara y explique a los catalanes por qué se niega a aplicar políticas de mano dura», ha asegurado Joan Garriga, portavoz de la formación de Santiago Abascal en la cámara catalana.

En cambio, el PSC, ERC y Comunes, sus socios prioritarios, y la CUP han negado una crisis de seguridad en Cataluña. El presidente del grupo parlamentario PSC-Units, Ferran Pedret, ha criticado el discurso de algunos partidos políticos respecto a la seguridad en Cataluña ante los sucesos violentos recientes, y ha hecho referencia explícita a Vox y Aliança Catalana para advertir que «los ingenieros del odio están intentando provocar un nuevo Torre-Pacheco». ERC, por su parte, cree que Illa no debe comparecer en el Parlamento porque los crímenes en Esplugues y Barcelona ya «se están investigando». Lo ha dicho Ester Capella, la portavoz de los republicanos en el Parlamento, y ha añadido que «la seguridad pasa por la respuesta inmediata de los tribunales».
La líder de los Comunes, Jéssica Albiach, ha reclamado rigor, prudencia, acogerse a datos y no generar alarmismo en materia de seguridad ante los hechos ocurridos durante los últimos días: «No estamos en el Lejano Oeste, ni en Estados Unidos». Con todo, ha pedido esperar al balance de final de año para «poder evaluar si hablamos de un fin de semana muy difícil o verdaderamente, en conjunto, asistimos a un incremento de asesinatos y homicidios». Finalmente, la CUP ha instado a los grupos parlamentarios a huir de «discursos alarmistas y racistas» porque, según ha advertido, los «aprovecha la extrema derecha para generar más preocupación y miedo». «No hay un aumento descontrolado de la delincuencia», ha sentenciado el diputado Dani Cornellà, y ha querido poner el foco en la «degradación» de las condiciones de vida de la gente, y ha enumerado el aumento de la pobreza, dificultad en el acceso a la vivienda, precariedad laboral y aumento de los precios de la alimentación y los servicios básicos.

