El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha hecho un llamado a recuperar el consenso histórico para proyectar Cataluña al futuro en su mensaje institucional para la Diada de 2026. Illa ha apelado a la «unidad de país» de la «histórica» Diada de Sant Boi de 1976 para afrontar reformas clave en ámbitos que «durante demasiado tiempo no han recibido ni los recursos ni la prioridad adecuados», entre los cuales ha destacado la educación, las infraestructuras, el acceso a la vivienda, y ha reivindicado el nuevo modelo de financiación. «Si cada uno se limita a su propio interés, Cataluña pierde. Si todos pensamos y actuamos en el conjunto del país, Cataluña gana», ha sentenciado, remarcando que «Cataluña somos y queremos seguir siendo un solo pueblo».
El jefe del ejecutivo –que no ha hecho referencia a ninguno de los problemas sociales que vive Cataluña a lo largo de su discurso– ha subrayado que Cataluña debe «renovar la confianza» en sus propias potencialidades para convertirse en un referente internacional. Reivindicando las palabras del presidente Josep Tarradellas en el balcón del Palau de la Generalitat, Illa ha afirmado que si en 1977 Cataluña debía ser «la avanzada del bienestar, de la prosperidad y de la democracia de todos los pueblos de España», ahora debe serlo «para el resto de países de Europa y del mundo». Para lograrlo, ha pedido «alzar la mirada» y huir del conformismo. «Haremos grande a Cataluña si no nos limitamos a mirarnos el ombligo y a encogernos», ha manifestado.
Illa se ha mostrado «convencido» de que la inmensa mayoría de catalanes creen que «Cataluña es un país único, capaz de hacer realidad todo lo que se propone». «Y es así», ha subrayado el presidente, que ha remarcado «el hilo invisible que une nuestro pasado y nuestro presente». «El hilo invisible que también debe guiar nuestro futuro: La confianza en nosotros mismos. Es el momento de renovar la confianza en el país, la confianza en las instituciones y en las personas, la confianza en las potencialidades que tenemos, que son muchas», ha sentenciado.

Rechazo a los discursos de odio y defensa de la convivencia
En el ámbito social, el mensaje de Illa ha incluido un alegato a favor de la cohesión y de la diversidad porque «somos un país rico y diverso gracias a los vínculos humanos que hemos generado entre catalanes y personas de todo el mundo». «En Cataluña somos y queremos seguir siendo un solo pueblo», ha afirmado, al tiempo que ha remarcado que «en nuestra casa el odio no tiene cabida». El presidente ha querido hacer una mención expresa a las diferentes olas migratorias que han construido la Cataluña actual: «Sintámonos orgullosos de nuestra capacidad para que personas nacidas en diferentes lugares –de Andalucía a Extremadura, de Marruecos o Colombia– se sientan hoy catalanes y catalanas de pleno derecho. Nadie es más catalán que nadie. Cataluña somos todos y todas».
Finalmente, el presidente de la Generalitat ha hecho alusión al contexto internacional y ha situado a Cataluña «al lado de la paz y de los valores fundacionales de la Unión Europea». En este sentido, ha recordado la solidaridad trasladada en persona al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y ha defendido que el país debe prepararse para abordar debates como el impacto de la inteligencia artificial –que debe ponerse «al servicio de la dignidad de las personas»– y la lucha contra el cambio climático mediante la ciencia.

