El ministro del Interior del gobierno español, Fernando Grande-Marlaska, se ha lavado las manos sobre el escándalo que rodea al director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, José Ángel González, a raíz de la denuncia por agresión sexual presentada contra él. Ante esto, Marlaska se ha lavado las manos y ha asegurado que desconocía la existencia de la denuncia contra el número tres de interior. “Evidentemente, no sabíamos nada; si lo hubiéramos sabido, se le habría pedido la renuncia o la destitución inmediata”, ha asegurado el ministro español en una rueda de prensa recogida por la ACN. Marlaska asegura que «ahora es el momento de la justicia y del apoyo a la víctima» y ha anunciado que también se ha relevado al comisario y asesor del DAO, Óscar Sant Joan González, por sus presuntas coacciones hacia la denunciante ofreciéndole cualquier puesto en el cuerpo de la Policía Nacional española.
Marlaska, de hecho, ha justificado su desconocimiento sobre la denuncia alegando que el abogado de la víctima mantuvo en secreto la denuncia hasta ayer por la tarde. El titular del Ministerio del Interior ha asegurado que esto es «la prueba más concreta de que no se sabía nada» y ha destacado que una vez salió el caso a la luz exigió «conocer la querella y no había otra decisión, por la gravedad de los hechos y para preservar el prestigio de la Policía, que requerirle la renuncia y, en caso de que esto no fuera inmediato, el cese inmediato del director adjunto operativo».
El PP presiona a Marlaska y le pide la dimisión
Desde la oposición ya han movido ficha contra el ministro del Interior y piden que Marlaska dimita calificando al gobierno español como «mafia». La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, ha asegurado que “el número uno de la Policía Nacional cometía delitos en lugar de proteger a las mujeres” y ha acusado al PSOE de gobernar con “delincuentes”. Por su parte, la vicesecretaria general del PP, Cuca Gamarra, ha asegurado que la dimisión del director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional es “insuficiente” y ha pedido la dimisión de Marlaska, a quien ha acusado de haberlo «estado encubriendo», un hecho por el cual, según Gamarra, «debe dimitir».

Desde el gobierno español sacan agua del barco y critican que el PP hable de «delincuentes». “¿Cómo nos pueden hablar de delincuentes cuando el PP ha tenido delincuentes en el gobierno que actualmente se encuentran en prisión, ministros y altos cargos? Y, si no, que lo pregunten a Rato y Bárcenas”, ha replicado la vicepresidenta primera del ejecutivo, María Jesús Montero.

