La posible llegada del crucero MV Hondius, el crucero contagiado con hantavirus -hay dos casos confirmados, cinco sospechosos y tres personas han muerto-, ha abierto una nueva crisis entre el gobierno del Estado español y un gobierno regional como es el de Canarias, región que debe recibir el barco en los próximos días. El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ha convocado a las 11:30 una reunión de seguimiento -en la cual participarán la ministra de Sanidad, Mónica García, y el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska y los ministros de Transportes y Movilidad Sostenible y de Política Territorial y Memoria Democrática vía telemática- en la Moncloa para tratar la petición de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de hacer que el crucero llegue hasta un puerto español.

Una reunión que llega en medio de una nueva crisis entre el gobierno español y el regional de Canarias, el cual ha criticado que no se ha consultado con el gobierno regional la llegada a uno de sus puertos de este crucero. De hecho, el presidente del gobierno canario, Fernando Clavijo, ha mostrado su «rotunda oposición» a la llegada del crucero a los puertos canarios. Por su parte, la Moncloa justifica la llegada del barco por motivos humanitarios y en cumplimiento del derecho internacional después de que la OMS y los organismos europeos pidieran que el Estado español gestionara la evacuación y la atención sanitaria de los pasajeros.

Salvador Illa y Fernando Clavijo, en Canarias / Govern-Arnau Carbonell

Canarias se rebela contra Sánchez

El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, en una entrevista hecha en SER Canarias y recogida por la ACN, ha pedido una reunión de urgencia con Sánchez después de que durante el pasado martes se reunieran con Sanidad Exterior del Ministerio y señalaran que no debía hacer escala el barco en las islas. Unas palabras que se las llevó el viento y que horas más tarde, según Clavijo, cambiaron de decisión y la ministra de Sanidad, Mónica García, dijo que el Estado español tenía «el deber moral» de atender el barco, un hecho que ha enfurecido a Clavijo, quien ha asegurado que «se necesita lealtad institucional, información y criterios». «Nadie sabe explicarme cuál es el criterio técnico para que el barco tenga que venir a Canarias», ha dicho el presidente canario.

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