Sonsoles Ónega no quiso perderse la visita del papa León XIV a Madrid el pasado junio, tal como reconoció ella misma en su programa en Antena 3. No solo quiso asistir por curiosidad ante la espectacular cobertura mediática que se hizo de su viaje, sino que también aprovechó para declararse “fan” de la figura del pontífice: “Me parece un personaje histórico de este siglo con un mensaje muy potente, aunque discrepe con él en algunas cosas”, llegó a decir. ¿Es católica? La presentadora estaba hablando de religión, precisamente, cuando terminó haciendo una confesión inesperada relacionada con su relación sentimental.
La presentadora estuvo casada durante muchos once años con Carlos Pardo, el abogado con quien tuvo sus dos hijos. Se divorciaron en 2019 y, desde 2023, sale con un experto en finanzas llamado Juan Montes. En unas declaraciones ante el micrófono de la agencia GTRES, Sonsoles Ónega ha reconocido que no tiene previsto casarse por la iglesia.
¿Y por qué lo dice? No por falta de ganas, atención, sino porque está divorciada y no podría volver a casarse por la iglesia sin la nulidad eclesiástica -que cuesta muchísimo de conseguir-: “Esta es una de las cosas que me hace discrepar con el catolicismo, el hecho de que no pueda casarme por la iglesia porque estoy divorciada”.

La pareja de Sonsoles Ónega, con ganas de casarse con ella
Ahora que celebran su tercer aniversario de pareja, Juan Montes tendría ganas de pasar por el altar con Sonsoles Ónega. Ahora hemos podido saber, de hecho, que el banquero no hace más que pedirle matrimonio una y otra vez: “Me lo pide todo el tiempo”, ha confesado ella. ¿Y qué respuesta le da la presentadora cada vez que lo intenta? Pues es bastante curioso: «Le digo que me deje tranquila, que tengo mucha plancha”.
Queda claro que no tiene previsto volver a ponerse el anillo en el dedo, ya que no tiene ganas de estar casada otra vez y porque no le hace especial ilusión ser protagonista de un enlace que sabe que generaría mucha expectación mediática.
Hace unos meses, la misma Sonsoles reveló que desde que lo conoció; que el financiero le decía que sabe que terminará casándose con ella. Llegó un día, sin embargo, que él dejó de pedírselo. Hace gracia lo que ha dicho al respecto: “Me confesó que se había cansado de que siempre le dijera que no y le dije que me lo tiene que pedir cada día, no sea que algún día te diga que sí”.

