Mushka se tomará un tiempo de descanso después de tres años muy intensos en el mundo de la música. La artista catalana cree que es el momento de priorizar su salud mental y ha dado detalles en una entrevista muy personal a 3Cat que ha sorprendido, ya que no acostumbra a abrirse de esta manera. El reto de esta etapa, acostumbrarse a «no saber qué hacer«, ya que ella es una persona de esas que necesita tenerlo todo organizado y sentirse útil constantemente: «Mi prioridad es cuidarme, ir a terapia, conocerme a mí misma… Si puedo volver mejor que nunca, perfecto, si no miraré qué hacer». «Ha sido la suerte de mi vida poder dedicarme a esto, pero creo que no lo puedes hacer con esta presión«, confiesa.
Ante Roger Escapa, Irma Farelo se ha mostrado como una chica más bien tímida que aún no se ha acostumbrado a sentir que suena una canción suya cuando sale de fiesta: «Con los amigos reímos, pero no sé cómo apoderarme de esa energía. Normalmente me quedo en segundo plano y deseando que se termine ya… Es una sensación guay, pero da vergüenza. Ahora sí, si suena una de mi hermana sí que me vuelvo loca», ha reconocido. Los Farelo han tenido cinco hijos y muchos se sorprenden al ver que tres de ellas se han dedicado a la música profesionalmente y con tanto éxito: «Quizás piensan que la familia Farelo somos pesadas, pero tenemos una pasión muy grande y sería una pena desperdiciarlo porque seamos familia«.
Ahora es su hermana gemela, Greta, quien está intentando ganarse la vida con esto. No debe ser fácil hacerlo cuando tienes dos estrellas como Bad Gyal y Mushka de hermanas, pero quiere hacerlo: «Ha tardado más que yo, pero es admirable porque ha buscado su sonido y ha terminado sacando un álbum chulísimo». De hecho, con ella siempre ha tenido una conexión especial por el hecho de ser gemelas: «Siempre nos sentimos cerca, aunque estemos lejos. Siento que forma parte de mí y siempre lo hemos hecho todo juntas«.

Mushka lamenta la homofobia en el fútbol masculino
Mushka ha terminado convirtiéndose en un referente del lesbianismo desde que confirmó públicamente que esa era su orientación sexual. Cuesta encontrar referentes exitosos y está orgullosa de estar ayudando en la causa: «Ha sido sin querer, pero pienso que es muy guay si mi ejemplo ayuda a alguien. Nunca he querido ser una imagen del lesbianismo porque me da miedo meter la pata y no quiero tener esa responsabilidad, pero está bien que haya un referente lesbiana que tenga las mismas oportunidades y las podamos tener».
Y, a partir de aquí, ha aprovechado el escaparate para lamentar que aún haya tanta homofobia en el fútbol masculino: «No diré nombres, pero hay muchos hombres gais dentro del fútbol y de eso no hay ninguna duda. Es que es estadística, es imposible que en toda la Premier y en toda la Liga no haya ningún hombre homosexual. Qué casualidad que todos van con la modelo…«.
«Esta es la era de las cavernas todavía, llega el mes del pride y todos con la bandera. Ahora bien, después es imposible encontrar a ningún jugador gay. En cambio, con las chicas pasa que, como son chicas pues está bien y es divertido. Eso en el fútbol espero que en 10 años haga un clic y que podamos tener un jugador que hable de ello porque es penoso y hasta que no haya nadie«, añade.

¿Cuál ha sido la mejor noche de Mushka?
¿Cuál ha sido la mejor noche de Mushka? Tenemos que situarnos cuando era adolescente y estaba en los campamentos de verano del CAU: «Teníamos el CAU enemigo, el otro que había en el pueblo, a solo 1 km de distancia y recuerdo levantarme a las tres de la mañana solo para ir a destrozar el otro campamento y fue muy divertido». Los cerraron con bridas, los llenaron de pintadas y papel higiénico… y al día siguiente, ellos vinieron e hicieron caca en nuestro campamento: «Fue muy intenso y al año siguiente fue escalando aún más«.
Irma recuerda las primeras borracheras que vivió cuando era adolescente, en unas noches en las que reconoce que se despertó más de una vez preguntándose qué había hecho con aquel Vodka y Fanta de limón de 2 €: «Ahora ya no me pasa porque soy consciente de las dosis que tengo que tomar para no hacer el ridículo. La fiesta y los conciertos nunca están relacionados, no puedes beber el día del concierto. Sé que mamá avisa a todo el equipo cuando los contrata, a mí también».

