María Nicolau ha hablado sobre sus miedos con Peyu en La Renaixença, el programa que presenta en 3Cat. La cocinera, a quien vemos preparar recetas en Tot es mou y en Cuina salvatge, ha hecho algunas confesiones como que no come nada hasta las once de la mañana porque llena el estómago de café: «Cada día hago una cafetera de esas grandes de doce tazas, pero no la lleno de café sino que de ahí sale más bien agua sucia. Pero la tengo ahí, me voy sirviendo…».

Ella que siempre se deja ver tan enérgica, ahora ha reconocido por primera vez por qué cree que siempre va tan a tope: «¿Te puedo decir la verdad? Lo que me pasa es que me da miedo pensar que podría morir mañana porque tengo muchas ganas de hacer muchas cosas, de decir y compartir muchas cosas y eso hace que vaya de prisa y, a veces, tropiece conmigo misma. Me siento como una ardilla que, de forma natural, va muy de prisa por todas partes pero, si le preguntases, te diría que es así».

Pocos sabían que la chef estudió un año y medio de Sociología, una carrera universitaria que abandonó porque se «aburrió«: «Cuando tengo un micrófono delante, siento que tengo que meterle muchas cosas porque lo tendré pocos minutos». Antes de ponerse a estudiar eso, sin embargo, ella quería ser bruja: «No sé dónde se estudia eso, pero tenía ganas de serlo porque lo veía como algo poderoso».

¿De qué ha trabajado María Nicolau?

Sus sueños profesionales han ido cambiando y ha tenido que buscarse la vida de diferentes maneras, hasta el punto de que ha reconocido que ha llegado a enviar currículums para trabajar de jardinera, de mecánica… y, para probar suerte, se presentó para trabajar de cocinera en el bar de Frankfurt de una amiga de su madre. Le gustó eso de trabajar bajo presión, ya que iba con su carácter, funcionó y ahí continúa: «Llevé el bar durante las tres semanas que ella estaba de vacaciones, lo hice bastante bien pero no cobré porque me dijo que había gastado mucho«.

Ella que se ha dedicado a hacer críticas de restaurantes en un momento de su vida, reconoce que sí ha llegado a recibir la típica llamada de queja: «Recuerdo cortar la llamada y sentirme satisfecha de saber cuál es mi lugar». «Ser cocinero es un oficio que se ha magnificado mucho y parece que tengamos mucha importancia, los cocineros ahora somos estrellas del rock», ha lamentado. En este programa han puesto a prueba su catalán y, como muchos esperaban, ha ganado el premio.

Maria Nicolau se sincera sobre les seves pors a 3Cat
María Nicolau se sincera sobre sus miedos en 3Cat

Una entrevista divertida que sirve para conocer un poco más a la cocinera.

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