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Rosalía se ha convertido en una superestrella internacional y, como tal, debe controlar sus movimientos para evitar que los paparazzi la localicen fácilmente y le impidan, aún más, llevar una vida más o menos normal. Ella era una chica catalana más, antes de hacerse tan famosa, y siempre ha dicho que, a veces, echa de menos el anonimato que le permitía hacer lo que quisiera sin miedo a aparecer en las portadas de las revistas. Ahora, por ejemplo, hemos descubierto qué método utiliza cuando reserva mesa en un restaurante… y es bastante curioso.

Quedan pocas personas en Cataluña que no conozcan a Rosalía y, por eso, opta por reservar mesa a nombre de otra persona. Esto no es nada innovador, ya que estrellas como Beyoncé han reconocido que se inventan un alter ego para pasar más desapercibidos o para evitar que los dueños de los restaurantes avisen a la prensa. Entonces, ¿por qué decimos que es un poco extraño lo que hace Rosalía? Pues porque ella no se ha creado un nombre falso, sino que utiliza el de otra famosa.

El propietario del Bar Bocata, un establecimiento muy conocido de Barcelona, ha concedido una entrevista a la SER Cataluña que sirve para conocer cómo se las arregló Rosalía para reservar mesa con ellos. Su representante llamó al bar y dijo que quería mesa para Violeta Mangriñán, la influencer y empresaria que se dio a conocer en 2018 cuando participó en el programa de televisión Mujeres y Hombres y Viceversa y, más tarde, en Supervivientes. En realidad, sin embargo, era para Rosalía.

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Cuando vieron que aparecía la cantante en lugar de la influencer, dicen que se quedaron de piedra. Y no venía sola, sino que venía con gente de su entorno. Avisaron una hora antes de su llegada, cuando los propietarios creían que vendría Violeta -aunque, confiesan que no la conocían-.

Rosalía, una clienta más en el bar de moda barcelonés

A pesar de la discreción con que se organizó la reserva, Rosalía no necesitó ningún reservado ni ningún espacio apartado. La cantante se sentó en el restaurante «como una clienta más» y no intentó esconderse: «No estuvo camuflada, ni escondida ni nada», ha asegurado Crespo. Eso sí, la cantante llegó «muy tarde» y, según el propietario, pidió «mucha comida«. Como no se la terminó, fue de esas que piden tupper; una imagen que no parece mucho para una famosa como ella. ¿Y qué comió? Pues, por ejemplo, el bocadillo de butifarra.

Desde el equipo del restaurante, aseguran que se pusieron «muy nerviosos» cuando vieron que la tenían como clienta. Ahora bien, aplauden que fue «muy transparente» con ellos y que aceptó sin problemas su propuesta de hacerse una foto con el adhesivo del local en la frente para poder hacer publicidad en las redes sociales: «Fue muy chulo».

Què opina Rosalía de les relacions obertes_ - Europa Press
Rosalía utiliza un método curioso cuando reserva restaurante de incógnito | Europa Press

¿Qué dice Violeta Mangriñán del engaño de Rosalía?

La curiosa historia también ha llegado a la propia Violeta Mangriñán, que ha descubierto que su nombre fue utilizado para hacer la reserva. Curiosamente, la creadora de contenido ha asegurado que no le ha molestado «nada»: «Lo he visto porque me lo han enviado por Instagram, pero al principio no le presté atención. Después sí que me fijé y pensé… ¿qué es esto?«.

No le ha molestado, dice, pero espera que Rosalía la invite a algo a cambio: «Si me invita a un Matcha, pues ningún problema», ha dicho a sus seguidores en un guiño a la cafetería que tiene en Madrid donde solo sirven este tipo de té.

Violeta Mangriñán esclata contra les crítiques sobre el seu físic en una portada de revista | Europa Press
Violeta Mangriñán reacciona al engaño de Rosalía que le afecta directamente | Europa Press

Una anécdota, en definitiva, que demuestra hasta qué punto Rosalía intenta pasar desapercibida cuando visita algunos locales de Barcelona.

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