Sofia de Grecia vuelve a tener un día importante marcado por la tristeza. Este lunes celebra su 88º cumpleaños, una fecha que suele celebrarse con una comida familiar pero que, en su caso, no será muy multitudinaria. No es sorpresa para nadie que los Borbón no se soportan, ya que a Juan Carlos ni se le quiere ni se le espera y Felipe no está muy unido a las hermanas tras todos los escándalos y dolores de cabeza que le han generado. La reina emérita española, además, ha perdido hace relativamente poco a su hermana Irene que era el único apoyo real que le quedaba. Este será el primer cumpleaños en el que no reciba su felicitación y eso siempre duele, claro.
Desde Vanitatis han hablado con gente cercana a Sofia, que revelan que han estado intentando organizar una comida de celebración en su honor. Desde un primer momento, sin embargo, vieron que había problema de agendas porque pocos nietos podían comer con la abuela un lunes al mediodía. Además, la aristócrata es consciente de que no es el momento de hacer una gran celebración pocos días después del trágico accidente de Urda con 69 muertos. La criticarían con razón.
Por estos motivos, finalmente ha organizado un encuentro muy íntimo en el que solo acudirá su hija Elena y quizás alguno de los nietos como Miguel Urdangarin que vive en Madrid. El resto reside en el extranjero y Victoria Federica, su nieta preferida, se encuentra de viaje en Lima. Elionor pondrá la excusa de tener clase en la universidad para evitar acudir a esta comida?

Mal momento para Sofia de Grecia el día de su cumpleaños
La mujer no atraviesa un buen momento, ahora que se siente más sola que nunca. Intenta distraerse pidiendo al hijo que la coloque en el máximo de actos oficiales posible y, muestra de ello, que este viernes esté previsto que viaje hasta Cádiz para entregar un premio militar. Los cumpleaños siempre pueden convertirse en fechas especialmente dolorosas cuando te falta alguien que siempre había estado presente.
Hoy, Sofia se enfrenta a una realidad completamente diferente a la de años anteriores debido a su inseparable hermana. Ella era su acompañante más fiel, con quien todos dicen que mantenía una relación extraordinariamente cercana: «Esta ausencia, pues, va mucho más allá de la pérdida de un familiar«, deja caer la psicóloga con quien ha hablado la revista Semana.
Y es que, desde un punto de vista psicológico, hablamos de la desaparición de una figura «fundamental» de apego: «La hermana le proporcionaba seguridad emocional, estabilidad y compañía». Ahora, Sofia ha tenido que aprender a vivir sin una presencia que formaba parte de su identidad cotidiana y seguramente este cumpleaños resulte «particularmente sensible«. Sin la hermana, sin la familia unida y un año más de tristeza y soledad para la reina emérita.

