Juan Carlos de Borbónó ha dado la sorpresa y ha aparecido en Mallorca cuando nadie lo esperaba. Han tenido que pasar casi ocho años desde la última vez que pisó la isla Balear, de donde lo expulsaron cuando salieron a la luz todos los escándalos que había protagonizado. También influye que sea el rincón especial de su esposa, de Sofía de Grecia, que no quiere ni verlo por allí. Todo el mundo daría por hecho que no le ha hecho ninguna gracia verlo por allí, pero todo lo contrario… al menos si hacemos caso a la información que ha compartido la Casa Real. Y es que, después de mucho tiempo sin verse, han organizado un encuentro entre marido y mujer.
El viaje del emérito no tenía como objetivo ponerse al día con su esposa, por eso, sino que lo ha hecho para sorprender a su amigo Miguel Arias. El empresario y propietario de uno de los restaurantes preferidos de la familia real en Port Portals ha cumplido 80 años y, en esta celebración, ha contado con la presencia sorpresa de Juan Carlos. Su estancia en la isla ha sido muy breve y marcada por la máxima discreción, tal como han podido confirmar en Vanitatis. Se ha filtrado a la prensa que almorzó en el restaurante Flanigan con su amigo y que participó en una cena privada con un reducido grupo de invitados.

Juan Carlos de Borbón evita reencontrarse con el hijo durante la visita a Mallorca
Casualidad o no, Juan Carlos ha estado en Mallorca justamente unos días en que el hijo no estaba… ¿para evitar un encuentro incómodo? No obstante, tampoco en esta ocasión ha podido alojarse en el palacio de Marivent como hizo durante tantos y tantos años. Se sabe que el emérito pasó la noche en la casa que su amigo Manuel Piñera Gil-Delgado tiene en Cala d’Or, una exclusiva zona residencial del municipio de Santanyí. Sí que pisó la residencia de los Borbones, pero solo para ver a Sofía y sus hijas Elena y Cristina en un encuentro familiar inédito.
Ahora, casi ocho años después, el emérito ha recuperado por unas horas uno de los escenarios más emblemáticos de su vida familiar, aunque lo ha hecho lejos de los actos oficiales y manteniendo un perfil bajo. El motivo no era institucional, sino personal: reencontrarse con algunos de sus amigos más fieles y celebrar una fecha muy especial. Si esto se recuperará más adelante, es un misterio.

