Juan Carlos de Borbón y Sofía de Grecia se han reencontrado en Mallorca después de muchos años sin coincidir en la isla en la que siempre pasaban las vacaciones familiares. No han dejado que el rey emérito español duerma en Marivent, pero sí que ha vuelto a pisarlo en una jornada con las hijas y los nietos en la cual, sorprendentemente, habría participado su esposa. Hace años que mantienen vidas separadas y esto no es un secreto para la prensa rosa, por lo que ha sorprendido tanto que hagan este gesto de acercamiento. Sin embargo, nadie olvida los muchos desprecios que ha hecho el Borbón a la madre de sus hijos. ¿Por ejemplo? El que ha recordado ahora Pilar Eyre en un artículo en Lecturas, precisamente sobre la última vez que se vio al matrimonio en la isla balear.
Esta visita de Juan Carlos I a Mallorca ha vuelto a poner el foco en la relación con Sofía. Tras siete años sin ir, ahora lo ha hecho como un simple visitante, sin agenda pública y abandonando el recinto pocas horas después. Ha llovido mucho desde el 26 de julio de 2019, cuando los eméritos visitaron juntos la Rafa Nadal Academy en Manacor. Los invitaron para que recorrieran las instalaciones acompañados por Rafa Nadal, su esposa, Mery Perelló, y los padres del tenista. La prensa se llenó de aquellas fotografías, las que mostraban un matrimonio cordial y sonriente con una imagen de normalidad que contrastaba con lo que, según Eyre, ocurrió lejos de los flashes.
La periodista barcelonesa asegura que la frialdad entre ambos fue «absoluta» durante toda la visita: «Me cuentan que, en la visita a la escuela de Rafael Nadal en Manacor, Juan Carlos no dirigió la palabra a su esposa, aunque ella mantenía las formas y fingía no darse cuenta«. El momento más tenso habría llegado durante el almuerzo posterior, cuando Juan Carlos I habría «monopolizado la conversación» mientras Sofía quedaba relegada a un papel secundario: «El emérito llevaba la voz cantante y la reina se limitaba a sonreír. Cuando Sofía intentaba intervenir en la conversación, él la ignoraba«.

Las vacaciones de Juan Carlos y Sofía en Mallorca, de todo menos familiares
Lo más fuerte de todo es que esta actitud de uno y otro no sorprende, ya que es la que han mantenido durante décadas. Ahora bien, la imagen no deja de ser lastimosa: «Mientras Sofía intentaba mantener una apariencia de normalidad y participar en la conversación, Juan Carlos, continuaba hablando sin prestar atención a sus intervenciones«. Aquel episodio no fue una excepción, después de tantos años distanciados.
Aquellas vacaciones compartidas serían muchas cosas, pero ciertamente no conjuntas: «Compartían estancias en Marivent y aparecían juntos cuando el protocolo lo exigía, pero cada uno llevaba su vida por su cuenta. Juan Carlos hacía su vida y conservaba su grupo de amigos mientras la reina Sofía dedicaba las vacaciones a reunir a sus hijos y nietos en el palacio«.
Ahora vuelven a coincidir en un contexto totalmente diferente al de 2019, cuando aún no lo habían enviado a Abu Dhabi como castigo por sus pecados. Ahora ni siquiera le permiten dormir en el palacio de la familia, un desprecio que no parece importarle mucho si nos fijamos en la buena vida que continúa llevando.

