Leonor de Borbón comenzará la universidad el próximo 7 de septiembre, cuando descubra qué es eso de ser estudiante en un centro público como es la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M). Y, como era de esperar, su llegada al campus ya tiene un guion perfectamente planificado por la casa real española con cada pequeño movimiento controlado para que la imagen que se proyecte sea exactamente la deseada.
La Zarzuela ha diseñado un dispositivo muy medido para la primera jornada universitaria de la heredera al trono. El plan prevé que, a primera hora de la mañana, fotógrafos y periodistas la esperen en la entrada del campus de Getafe. Allí, Leonor pronunciará unas breves palabras de agradecimiento a los medios y posará para las fotografías oficiales. No habrá preguntas ni rueda de prensa, tal como ha podido avanzar Monarquía Confidencial. El contacto con los periodistas será breve, limitado y estrictamente controlado, evidentemente… Pero seguro que presumen que su primer día será como el de cualquier otro.
Una vez completada esta escenificación inicial, la princesa entrará a clase y las cámaras abandonarán el recinto universitario. La intención oficial es que, a partir de ese momento, pueda vivir la experiencia académica «como una estudiante más”. Vaya. De hecho, acaban de filtrar a la prensa que han enviado una nota a los profesores para pedirles precisamente que no hagan distinciones con ella. Curiosamente, se ha recordado que el uso de teléfonos está prohibido para evitar filtraciones de fotos de su vida universitaria.

Sin embargo, esta voluntad de transmitir normalidad contrasta con el hecho de que incluso la supuesta espontaneidad del primer día esté planificada al detalle. Los Borbones vuelven a recurrir a una fórmula que ya han aplicado en todas las etapas formativas de Leonor: una gran exposición mediática al inicio de cada fase que vendrá seguida de meses de discreción.
Así ocurrió durante su etapa en el UWC Atlantic College, el internado de Gales donde estudió un Bachillerato carísimo, y también con su paso por el ejército. Cada incorporación ha ido precedida de imágenes institucionales y de un relato muy cuidado antes de que desaparecieran las cámaras.
Leonor comenzará a estudiar en la Universidad el próximo mes de septiembre
Tras completar su formación militar, ahora Leonor continúa la hoja de ruta que le han preparado y llega el turno de los estudios universitarios. La estrategia es exactamente la misma que hicieron con su padre: preparación académica, formación castrense y construcción de una imagen pública en un centro público. No nos engañemos, sin embargo, ya que ha ido toda la vida a escuelas privadas y de lo más lujosas.
Esta decisión de que curse los estudios en una universidad pública ha sido presentada como un gesto de proximidad hacia los miles de jóvenes que estudian en el sistema público. Ahora bien, esta narrativa convive con una realidad difícil de ignorar: la princesa no afrontará esta etapa en las mismas condiciones que el resto de estudiantes. Desde el primer minuto, su llegada estará rodeada de un dispositivo institucional, de seguridad y de comunicación diseñado para que nada se escape del relato oficial.

Con una escenificación perfectamente orquestada, saludos pactados, fotografías oficiales y una cobertura mediática calculada al milímetro… solo cabe esperar que alguno de sus compañeros se salte las normas y publique la foto más deseada, la de la princesa heredera desfasada en su primera fiesta universitaria.

