El pasado 31 de diciembre en la estación de esquí de Crans-Montana, en el cantón de Valais, al sur de Suiza, un incendio causó que en el restaurante Le Constellation unas 40 personas murieran mientras celebraban el Año Nuevo en este escenario idílico. Una de estas cuarenta víctimas mortales es Joaquim Van Thuyne Daniel, un joven de 19 años de madre catalana que residía en el país alpino. En una esquela que se ha publicado en el diario La Vanguardia, la familia ha informado que el joven Joaquim Van Thuyne Daniel será enterrado en Lausana, Suiza, y que en el Monasterio de Sant Cugat del Vallès se realizará una misa funeral por su memoria.
En la esquela sus padres, John y Montserrat, y sus hermanas, Ella y Liv, han querido tener un último recuerdo para el joven Joaquim y han expresado su dolor por «tan inesperada y sentida pérdida» y han pedido una oración en memoria de la víctima de este trágico incendio.
La tragedia de Año Nuevo en Crans-Montana
El pasado 31 de diciembre de 2025 hasta 300 personas -el aforo máximo del local- de todas las nacionalidades celebraban Año Nuevo en la estación de esquí de Crans-Montana cuando un incendio provocado por las bengalas que se adjuntan a las botellas de cava acabó con la vida de 40 de los presentes en la fiesta de Año Nuevo.

Hasta la zona se desplazaron hasta 10 helicópteros, 40 ambulancias y más de 150 efectivos de bomberos y policía para sofocar el incendio y ayudar a las personas afectadas. Más allá de las personas que perdieron la vida en el incendio, decenas de los asistentes a la fiesta sufrieron quemaduras importantes y tuvieron que ser trasladados al hospital de Valais, un hospital que vio cómo la unidad de cuidados intensivos (UCI) del centro hospitalario se colapsó esa misma noche.

