El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a afirmar este miércoles que espera alcanzar «muy pronto» un acuerdo para poner fin al conflicto con Irán, abierto a raíz de la ofensiva lanzada por sorpresa el 28 de febrero por el país norteamericano e Israel. No es la primera vez que Trump hace este tipo de declaraciones optimistas: el mandatario insiste reiteradamente que Teherán «está cansado» y que las autoridades iraníes anhelan un pacto con Washington.
«Terminaremos esta guerra muy pronto. Tienen muchas ganas de llegar a un acuerdo. Están cansados», ha afirmado el dirigente norteamericano en unas declaraciones recogidas por Europa Press, y ha vuelto a defender su ofensiva. El magnate estadounidense argumenta que el conflicto debería haber ocurrido durante los «últimos 47 años», con el inicio de la Revolución Islámica que derrocó al último sha (monarca) de Irán. «Alguien debería haber hecho algo al respecto. Sucederá y sucederá rápidamente. Verán cómo se desploman los precios del petróleo», ha señalado.
Así, insiste en que Irán «no tendrá un arma nuclear», en línea con sus acusaciones contra Teherán sobre un supuesto programa nuclear militar, lo cual ha sido desmentido por las autoridades iraníes y descartado hasta ahora por los estudios del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). «Lo conseguiremos de una manera amable», ha concluido.

El Senado le retira poderes mientras él promete la paz
Las palabras de Trump llegan poco después de que el Senado estadounidense aprobara por primera vez una resolución para limitar los poderes de guerra presidenciales y potencialmente retirar las tropas estadounidenses del conflicto con Irán. La medida ha recibido luz verde después de que cuatro republicanos rompieran filas para votar con la bancada demócrata, que ha visto avanzar el texto en la cámara alta tras siete intentos fallidos.
Paralelamente, las declaraciones se enmarcan en el anuncio de la suspensión de los ataques que, supuestamente, estaban previstos para el martes. El magnate los aplazó «dos o tres días» a petición de los aliados árabes (Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y Qatar) ante posibles avances en las negociaciones, mediadas por Pakistán. Teherán, por otra parte, no se ha pronunciado sobre posibles progresos diplomáticos.
La diferencia en las posturas de Washington y Teherán ha impedido hasta ahora la celebración de una segunda reunión en Islamabad, que acogió un primer encuentro cara a cara tras el acuerdo de alto el fuego pactado el 8 de abril, prorrogado indefinidamente desde entonces por parte de Trump.
El bloqueo del estrecho de Ormuz y el reciente asalto y confiscación de barcos iraníes en la región por parte del ejército de EE. UU. ha sido uno de los motivos esgrimidos por Teherán para no asistir a Islamabad, dado que considera que las acciones son una violación del alto el fuego que impide el diálogo. A pesar de ello, ambos países mantienen las conversaciones a través de la figura mediadora de Islamabad.
