El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha presentado en el foro económico de Davos su particular Junta de Paz, un organismo presidido por él mismo que supervisará el alto el fuego acordado en Gaza. Una veintena de líderes mundiales, muchos de ellos de países autoritarios y de democracias lideradas por la extrema derecha, configuran un nuevo movimiento que el mismo Trump deja claro que “puede expandirse”. El primer reto de la Junta de Paz será ratificar una solución al conflicto entre Palestina e Israel, pero el nuevo movimiento de Trump supone de facto una nueva amenaza para las Naciones Unidas, que nunca ha generado entusiasmo al magnate.
Trump ha presentado el organismo en un discurso de 80 minutos y ha remarcado, poco después ante la prensa, que la ONU “no ha aprovechado todo su potencial”. Aunque ha matizado que aún puede ser “necesaria”, el magnate ha reducido su importancia, dejando claro que en ningún momento se ha planteado pedirle opinión para solucionar conflictos como los que hay en Gaza o Ucrania. «Una vez que esta junta [de paz] esté completamente formada, podremos hacer prácticamente todo lo que queramos», ha afirmado.
La nueva Junta de Paz supone así un nuevo enfrentamiento a las Naciones Unidas. Trump ha reiterado que no pretende sustituir el organismo actual, pero ha situado su movimiento al mismo nivel de la ONU. El americano ha dicho que “colaborarán” juntos y que es bueno para el mundo “combinar” los dos organismos. Una sesentena de países, entre los cuales Israel, han aceptado la invitación de Trump a sumarse próximamente a la Junta de Paz. La Unión Europea aún no ha respondido a la invitación del líder de los EE.UU.

Israel celebra el movimiento, Hamás lo critica
Israel ha celebrado el nuevo movimiento de Donald Trump, que, en cambio, ha despertado recelos entre los principales movimientos palestinos. En un comunicado, el país hebreo ha tildado de nuevo “plan Marshall” la Junta de Paz. «El increíble esfuerzo diplomático del presidente Trump y la histórica resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que exige la puesta en marcha de la fase siguiente, implica sacar a Hamás como organización militar y, a partir de entonces, implementar un gran plan Marshall para Gaza con consecuencias históricas para toda la región», dice un comunicado.
La milicia palestina Hamás, principal opositora de Israel sobre la Franja de Gaza, ha cargado contra la presencia del primer ministro hebreo, Benjamin Netanyahu, en la nueva Junta de Paz, que tendrá como primera misión forzar que se ejecute el plan de paz firmado en Gaza. «Un indicador peligroso que contradice los principios de justicia y rendición de cuentas», afirma Hamás.

