La batalla política entre Pedro Sánchez y Donald Trump no cesa. El presidente de los Estados Unidos ha vuelto a cargar este jueves contra España y la ha calificado de país «perdedor», pero el actual inquilino de la Casa Blanca no se ha detenido aquí y ha acusado al Estado español de ser «muy hostil» hacia la OTAN. Lo ha dicho después de añadir que es el único aliado que se opone a destinar el 5% de su PIB al gasto en defensa y advirtiendo de represalias. Las declaraciones del presidente estadounidense se producen después del envío de una fragata a Chipre por parte de España y al día siguiente de una disputa entre el ejecutivo español y la Casa Blanca.
«Tenemos muchos ganadores, pero España es un perdedor», ha manifestado el presidente estadounidense en una entrevista por teléfono con el diario New York Post, donde ha vuelto a evidenciar su «decepción» con el Reino Unido, debido a su postura inicial de oponerse al uso de las bases militares para lanzar ataques contra Irán. «Fue muy decepcionante su actuación (…) deberíamos poder contar con ellos. Me sorprendió mucho, Keir. Me decepcionó mucho (…) Me llevo bien con él, pero a veces no hace lo que debería hacer».
Pero sus críticas a España no han cesado, y Donald Trump ha asegurado que España es «muy hostil» hacia la OTAN y ha dicho que ha sido «el único país» en situarse en contra de gastar el 5% del PIB en defensa. «Son muy hostiles con todos (…) No son un jugador de equipo y nosotros no lo seremos con ellos tampoco», ha advertido en otro mensaje que sugiere represalias contra el Gobierno de Pedro Sánchez.

Escala la tensión entre España y los Estados Unidos
Trump ha hecho estas declaraciones después de que el ejecutivo español ha decidido enviar a Chipre la fragata Cristóbal Colón para sumarse al portaaviones francés ‘Charles de Gaulle’ y los barcos de la armada griega en una misión de los países europeos para proteger el país mediterráneo de Irán, y ha negado que este envío sea para colaborar con el ataque a Irán. Este envío se produce al día siguiente de un tira y afloja entre el gobierno de Sánchez y la Casa Blanca por la negativa española de permitir que el ejército americano utilice las bases de Rota y Morón en la ofensiva contra Irán.
Aunque Pedro Sánchez se posicionó ayer públicamente en contra del ataque de los Estados Unidos e Israel a Irán con un mensaje muy claro: «No a la guerra, no apoyaremos este desastre», la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó horas más tarde que el ejército español accedía finalmente a ceder las bases militares. Una afirmación que contradijo el ministro de Exteriores, José Manuel Albares. La posición de la Moncloa “no ha cambiado ni una coma”, afirmó el ministro en la Cadena SER una hora después de que la misma Leavitt afirmara que el ejército español estaba colaborando con ellos.

