Siete países europeos -Francia, Alemania, Italia, Polonia, España, el Reino Unido y Dinamarca- defienden que solo Groenlandia y Dinamarca pueden decidir el futuro de la isla del Ártico. Lo han hecho frente al afán imperialista de Donald Trump, que desde hace tiempo amenaza con tomar el control de Groenlandia. En las últimas horas, el asesor de Trump, Stephen Miller, lo ha justificado así: «Somos una superpotencia. Y con el presidente Trump, nos comportamos como tal».
«Groenlandia pertenece a su pueblo. Corresponde únicamente a Dinamarca y a Groenlandia decidir sobre las cuestiones que conciernen a Dinamarca y Groenlandia», se lee en el comunicado, en el cual los líderes de los siete países europeos recuerdan que Dinamarca -incluido el territorio autónomo de Groenlandia- forma parte de la OTAN. Entre los firmantes del texto están el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez; el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni.

Respetar «la soberanía, la integridad territorial y la inviabilidad de las fronteras»
Francia, Alemania, Italia, Polonia, España, el Reino Unido y Dinamarca aseguran que para la Alianza Atlántica la región ártica «es una prioridad clave» y los aliados europeos están intensificando los esfuerzos para incrementar su presencia, actividades e inversiones para «mantener el Ártico seguro y disuadir a los adversarios». Y añaden que esta meta debe lograrse «de manera colectiva, en coordinación con los aliados de la OTAN, incluidos los EE. UU.», respetando siempre los principios de la Carta de las Naciones Unidas, entre los cuales citan «la soberanía, la integridad territorial y la inviabilidad de las fronteras». «Son principios universales y no dejaremos de defenderlos».
En el comunicado, los siete países europeos afirman que los EE. UU. son «un socio esencial» como aliado de la OTAN y a través del acuerdo de defensa firmado entre Dinamarca y el país norteamericano en el año 1951.

Preocupación después de la detención de Maduro
Pero más allá de estas palabras, la preocupación en Europa es máxima, sobre todo después de la intervención armada de los EE. UU. en Venezuela, que terminó con la detención del dictador Nicolás Maduro y de su esposa y su traslado a Nueva York. Precisamente, sobre Venezuela, Trump ha dicho que no tiene intención de convocar unas elecciones de manera inmediata en Venezuela. “Primero tenemos que arreglar el país. No se pueden celebrar elecciones. Es imposible que la gente pueda votar”, ha dicho en una entrevista a la cadena NBC.


