Varios líderes europeos empiezan a rebelarse contra Trump y las amenazas sobre Groenlandia del presidente estadounidense. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, alertó el pasado sábado que los nuevos aranceles propuestos por la administración americana «socavarían las relaciones transatlánticas y se arriesgan a una espiral peligrosa». «La integridad territorial y la soberanía son principios fundamentales del derecho internacional. Son esenciales para Europa y para la comunidad internacional», ha alertado Von der Leyen.
Quien también ha alzado la voz contra las amenazas de Trump sobre el territorio europeo y la posible guerra comercial ha sido el presidente francés, Emmanuel Macron -de quien Trump se burló-, que ha asegurado que «las amenazas arancelarias son inaceptables y no tienen cabida en este contexto. Los europeos responderán de forma unida y coordinada si se confirman. Garantizaremos el respeto de la soberanía europea». En declaraciones recogidas por Europa Press, Macron ha asegurado que «Francia está comprometida con la soberanía y la independencia de las naciones, tanto en Europa como en el resto del mundo».
El histórico aliado americano en Europa también carga contra Trump
El Reino Unido ha sido históricamente el gran aliado de Estados Unidos en Europa, pero las amenazas de Trump sobre el territorio europeo y la amenaza arancelaria han hecho que el primer ministro británico, Keir Starmer, calificara de «totalmente errónea» la postura de Trump. «Aplicar tarifas a aliados en nombre de la seguridad colectiva de los aliados de la OTAN es totalmente erróneo. Evidentemente, trataremos esto directamente con la Administración estadounidense», aseguró el mandatario inglés.

Frente escandinavo contra Trump
Quienes también se han rebelado han sido los países escandinavos, los más cercanos a Rusia y también a Dinamarca. La postura de estos países ha hecho que el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, haya asegurado que «no permitiremos que nos hagan chantaje. Solo Dinamarca y Groenlandia deciden los asuntos relativos a Dinamarca y Groenlandia».
Una postura que también ha adoptado el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, ha asegurado que «apoyamos a Dinamarca y a Groenlandia» y que «entre aliados, las cuestiones se resuelven mejor dialogando, no con presión. Reforzar la seguridad en el Ártico junto a los aliados es muy importante para Finlandia». Finalmente, el primer ministro noruego, Jonas Gahr Store, ha asegurado que «las amenazas no tienen cabida entre aliados». Store, además, ha alertado que «la postura de Noruega es firme: Groenlandia forma parte del Reino de Dinamarca. Noruega apoya totalmente la soberanía del Reino de Dinamarca» y que «hay un amplio acuerdo en la OTAN sobre la necesidad de reforzar la seguridad en el Ártico, incluida Groenlandia».


