Cien años después de la muerte de Antoni Gaudí, aún continúan saliendo a la luz algunos secretos desconocidos de su vida y exitosa carrera. Con motivo del Año Gaudí se podrá ver la exposición Gaudí, Pagès i l’Obrera en la Nau Gaudí de Mataró desde el 27 de marzo hasta el 17 de enero de 2027. En esta exposición ha salido a la luz la historia, hasta ahora desconocida, de la primera casa que diseñó el arquitecto en el año 1878. Cinco años antes de construir la nave de blanqueo de algodón de la Sociedad Cooperativa La Obrera Mataronense, Gaudí ya había diseñado un chalet para el director y «alma» de la cooperativa, Salvador Pagès, el cual costó 1.790 pesetas. Es decir, la primera casa diseñada por el emblemático arquitecto se vendió por el equivalente a 10 euros con 75 céntimos.
Hasta ahora se sabía, más o menos, que Gaudí había construido una casa antes de hacer la nave de blanqueo de algodón, considerada como el kilómetro cero de su obra, pero se desconocían los detalles de esta construcción. Ahora, sin embargo, gracias al trabajo de los investigadores, ya se ha podido determinar de quién fue el primer encargo que recibió Gaudí, en qué año se hizo su primera casa y en qué condiciones. Cabe tener en cuenta, sin embargo, que tanto la construcción del chalet como de la nave de la Sociedad Cooperativa La Obrera Mataronense formaron parte del mismo encargo. Ahora este espacio se ha convertido en la Nau Gaudí. Originalmente, sin embargo, además de una fábrica, también se había proyectado hacer un centro de ocio y un barrio obrero con una treintena de casas unifamiliares. Del proyecto inicial, sin embargo, solo se acabó haciendo la nave y las letrinas, además de dos casas, una de ellas diseñada por el propio Gaudí.

Las negociaciones por el precio de las obras
La investigación sobre la primera casa diseñada por Gaudí también ha revelado que hubo fuertes desavenencias por el presupuesto del chalet. El albañil que la construyó, según relata la investigadora Núria Poch en conversación con la Agencia Catalana de Noticias (ACN), demandó a Salvador Pagès porque decía que las obras fueron más caras de lo que se había acordado inicialmente. El albañil quería cobrar 2.451 pesetas por la casa -es decir, casi quince euros-, mientras Gaudí, que intercedió en el litigio como mediador, puso un precio de 900 pesetas -poco más de cinco euros. Finalmente, sin embargo, después de un período de negociaciones, Salvador Pagès terminó pagando 1.790. La exposición, la cual también está liderada por Núria Poch, ha permitido potenciar la investigación sobre los años en que Gaudí centró buena parte de sus esfuerzos en Mataró y ordenar cronológicamente todas las obras que el arquitecto realizó en la ciudad.

