El currículum de actores y actrices que han pasado por Com si fos ahir es larguísimo. Una lista llena de intérpretes de renombre dentro del panorama interpretativo catalán que han compartido con los amigos del grupo del Reina Sibil·la tramas de lo más intensas y escenas que han deleitado a los telespectadores de TV3. Un formato que convence y sorprende con picos de audiencia en su novena temporada dentro de la parrilla de la cadena catalana que, con la sorpresa que han incorporado los guionistas en este capítulo del miércoles 21 de enero, promete novedades muy destacadas.
En el peor momento para la consultoría de Miquel (Eduard Farelo) y cuando parecía que el negocio estaba al borde del colapso por la falta de clientes, una aparición inesperada podría cambiarlo todo. Cuando todos ya lo habían olvidado, atrapado en uno de los mejores trimestres de la ficción catalana y sin que nadie esperara su regreso, el gran seductor de la octava temporada podría convertirse en el gran salvador de la consultoría.
La consultoría pierde clientes sin parar
La situación de la consultoría es catastrófica y va más allá de la crisis de piojos que ha llevado a Noe (Elena Gadel) a la oficina por culpa de su hijo pequeño. La renuncia de Miquel al concurso público después de sentirse mal por haber mentido y buscar un amigo dentro del centro evaluador de propuestas les ha perjudicado más de lo que esperaban. Por el aumento de trabajo preparando el concurso, el equipo formado por Cèlia (Sara Espígul), Miquel, Noe y Empar (Rosa Boladeras) tuvo que dejar de lado otros proyectos con clientes para centrarse en su objetivo, que a la vez debía ser un impulsor económico para todos. Haber dicho que no de manera repentina les ha obligado a hacer malabares para encontrar nuevos clientes que quieran sus servicios, todavía sin resultado.
En todo caso y viendo que el negocio parece tocado de muerte -incluso Cèlia ha enviado a Empar a casa porque no había trabajo por hacer-, la mujer ha decidido no rendirse. Resulta que esta crisis de piojos en la consultoría ha sido la excusa perfecta para encontrar una posible nueva clienta. Empar, que también ha acabado infestada por estos visitantes, ha tenido que ir a un centro especializado de desinfección donde ha coincidido con Carol, la propietaria que quiere ampliar el negocio con un par de locales más.

Parece que han podido convencerla para ofrecerle un estudio de mercado y ayudarla, pero ¿les bastará con un par de tiendas para desinfectar piojos? El problema es tan grande que incluso Cèlia ha tenido que comunicarle a Empar que parte de sus comisiones deberán recortarse para intentar reducir gastos, una solución que no ha sido bien recibida por la trabajadora.

El regreso más inesperado
Aunque el intento de Empar ha sido bueno, la consultoría no se salvará solo con esta nueva clienta que no saben si será fija o solo busca una consulta temporal. Ante las caras de angustia de Noe y Cèlia -y con Miquel fuera del país por trabajo-, una visita de última hora podría salvarlos de esta hecatombe profesional. Cuando Noe oyó el timbre, la última persona que esperaba encontrar tras la puerta era Eugeni (Oriol Vila), el gran seductor de la octava temporada de Com si fos ahir.

Resulta que en esta búsqueda desesperada de clientes, también le enviaron un mensaje a Eugeni, responsable de un hotel de lujo, para que volviera a trabajar con ellos si necesitaban sus servicios, y parece que ha funcionado. La primera noticia es magnífica: Eugeni les traerá dinero a la consultoría, pero ¿cómo recibirán esta noticia sus compañeras?
Para entender qué supone el regreso de Eugeni, hay que trasladarse hasta la temporada anterior. Este hombre con mucha labia y experto en seducción femenina intentó enredarse con casi todo el elenco de mujeres del Comsi, y bien que lo consiguió. La primera fue Cristina (Carlota Olcina), con quien tuvo una relación llena de idas y venidas porque él parecía alérgico al compromiso.

Por su suite de lujo del hotel también acabaron pasando Gemma (Àurea Márquez) y Cèlia (Sara Espígul). Para sorpresa de todos, la pareja de Quique lo engañó no una, sino dos veces, sin que esta infidelidad saliera a la luz. Una vez el hombre dejó la serie después de que saliera a la luz la lista donde había apuntado a todas las mujeres con las que se había acostado en los últimos dos años, ¿quién se preocuparía por los cuernos de Quique?

Sea como sea y ahora que parece dispuesto a embarcarse de nuevo con la consultoría, ¿cómo reaccionará Cèlia? ¿Caerá en la tentación de nuevo o su aventura con él podría salir a la luz? Habrá que estar muy atentos para saberlo, pero este giro de guion vaticina tramas muy entretenidas en los próximos capítulos de Com si fos ahir.

