Imanol Arias ha acudido a El matí de Catalunya Ràdio para promocionar la obra que interpreta en el Teatre Goya de Barcelona. La sorpresa ha sido que mezclara el castellano y el catalán a lo largo de toda la conversación con Ricard Ustrell, un esfuerzo que ha sido muy aplaudido por los oyentes. «Estoy muy contento de estar en Barcelona, muchas veces me han preguntado qué siento aquí yo que hablo un poco catalán. Y todo forma parte de una historia personal, de cuando era un actor joven y aprovechaba los días de descanso para venir a Barcelona e ir al Institut del Teatre. Viajaba en tren toda la noche, iba a clases y por la tarde iba a ver teatro«.
En aquella época, la capital catalana era un escenario excelente para los actores madrileños que aquí encontraban cosas que allá no tenían: «Se configuró una idea con una generación de actores que me relaciona mucho con la ciudad, era un espejo en el que nos reflejábamos porque estaba el Lliure, els Joglars… Era grande, la comedia en Barcelona y sus musicales«. Además, tenía esta fama de buen lugar de doblaje: «Aquí había las voces que oías en castellano, pero con la sonoridad catalana tan hermosa».
Ahora que ha vendido prácticamente todas las entradas para su última función en Barcelona, destaca que siempre se ha sentido muy querido aquí: «Me ha pasado muchas veces, pero esta vez el día que estrenamos ya quedaban muy pocas entradas. También recuerdo al Poliorama lleno siempre durante cuatro semanas». Hay una serie de teatros y compañías que trabajan mucho con producciones «de nivel», aplaude, las que funcionan porque en la ciudad condal hay «mucho público de teatro» y un desarrollo del teatro en catalán «potente y necesario» que «iguala en calidad» al espectáculo en castellano: «Lo que podría ser el gran problema, hacerlo en catalán, es la gran riqueza que tiene Barcelona y comprender una lengua que es única, propia pero que pertenece a nuestra cultura general«.
Imanol Arias y su hijo, enamorados del catalán
«La gente me ha querido mucho y he tenido mucha suerte, eso me ha hecho que nunca me haya creído el mejor. Me ha ido tan bien que no me puedo quejar de nada. Aunque haya participado en películas que no hayan funcionado, no te lo tienen en cuenta», ha agradecido. Cuando se ha despedido, ha dejado claro que tiene la esperanza de continuar mejorando aún más su catalán. Que su hijo Jon haya aprendido catalán por amor ayuda en su aprendizaje: «Seré abuelo de un nieto catalán, mi hijo ya lo habla y yo lo entiendo bien. El jueves haré el texto de Dafoe en catalán, de hecho, el gran compromiso es que lo tengo que hacer bien porque amo hacer estas cosas«.
Un amor por la lengua que, efectivamente, comparte con su hijo Jon. Era el 2017 cuando comenzó a salir con la actriz Alba Ribas, con quien compartió cartel en la serie Derecho a soñar. Ella, nacida en Barcelona, lo motivó a aprender su lengua: «Ella me hablaba de cosas de su adolescencia, de series o canciones, y yo quería entender bien todo lo que me contaba», dijo él en una entrevista a EVA.

Ahora el padre sigue su camino, un ejemplo que podrían copiar muchos otros actores.

