La huelga de docentes ha llegado este miércoles a las escuelas de la Cataluña Central, Ponent y el Pirineo. La parada, que tenía el epicentro de las protestas en Manresa y Lleida, ha cumplido con las expectativas de los sindicatos. Unas 6.000 personas en la capital del Segrià –3.000, según la policía– y 5.000 en Manresa –un millar, según la versión oficial– han cargado nuevamente contra el acuerdo del Gobierno con una minoría sindical y han exigido “más salarios, más recursos, menos ratios y menos burocracia”. Así ha sido la tercera jornada de huelga de los docentes, que este jueves se trasladará a Girona, el Maresme y los dos Vallès, y que terminará el viernes con una manifestación unitaria en Barcelona, frente al Parlamento.
Los sindicatos celebran cómo está avanzando la huelga y hablan de “gran movilización”, también este miércoles. Las cuatro asociaciones que la han convocado –la USTEC, Aspec, la CGT y La Intersindical– dan por buenos los datos de participación en una de las zonas más extensas del país; especialmente en la Cataluña Central, que agrupa poco más de medio millón de habitantes en poco menos de 5.000 kilómetros cuadrados. Los maestros de una escuela de Vic han dormido en las aulas y la organización de una marcha lenta entre Osona y el Bages ha complementado las manifestaciones del mediodía.

Encierro en la sede de Educación en Manresa
En la Cataluña Central, también, se ha improvisado un encierro en la sede de los Servicios Territoriales de Educación, un elemento innovador que aparece por primera vez en la huelga. “No estaba planificado, pero estamos ante un ciclo de lucha organizado desde la base. Esto da pie a que pasen estas cosas de forma espontánea”, opina la portavoz de USTEC, Iolanda Segura, en declaraciones a El Món. El delegado de la CGT en la Cataluña Central, Pablo Ruíz, presente en el encierro, confirma que la intención era hacer una “vigilia” para visibilizar su malestar, pero que vieron “la oportunidad” de acabar ocupando el edificio y pedir una reunión con la directora de los servicios territoriales de Educación y Formación Profesional, Saray Gómez.
“Creemos que es un pacto ilegítimo y le hemos pedido un compromiso explícito para renegociarlo. Ha llamado al Departamento, ha hecho consultas, pero nos ha insistido en que no puede abrir nuevas negociaciones, ni mucho menos reconocer que no es un buen pacto. Por lo tanto, hemos decidido quedarnos”, relata Ruíz. En una intervención en el Parlamento de Cataluña, este mismo miércoles, el presidente Salvador Illa ha admitido las carencias del sistema educativo, pero ha elogiado las bondades de un pacto que “da pasos” adelante para los docentes. “Los responsables del Gobierno en la Cataluña central nos han ofrecido una reunión con Ignasi Giménez [secretario de Mejora de Política Educativa], pero es insuficiente”, argumenta Ruíz. El encierro comenzó el martes a las 17 horas, con una veintena de personas, y se ha alargado hasta esta mañana.
Paralelamente, algunos docentes cortaban media docena de carreteras de la zona. El corte más grande, de unos 150 manifestantes, poco antes de las ocho de la mañana en la A2, cerca de Alcarràs. Las manifestaciones en Manresa y Lleida han tomado el relevo de los actos más madrugadores con gritos en contra de los consejeros Albert Dalmau –»Dalmau, gripau, tindràs un bon sarau», se ha escuchado– y Esther Niubó y de los sindicatos UGT y CCOO, que han ratificado el pacto. Algunos manifestantes han lanzado huevos a las sedes de estos sindicatos en Manresa. En la línea de los últimos días, se ha acusado a los impulsores del pacto de “traidores” y se ha descrito el entendimiento como “error histórico”. Los sindicatos avanzan que los actos de esta semana como el inicio de nuevas protestas en el territorio y detallan que ya hay más de 350 personas que han reservado plaza de autobús para bajar el viernes a Barcelona.

Seguimiento del 32%, según Educación; del 65%, según los sindicatos
El Departamento de Educación ha cifrado en un 32,13% el seguimiento de la huelga en estos tres territorios a las 17.00 h, con datos del 92,65% de los centros. También estaban llamados el personal de ocio educativo, las escuelas infantiles de gestión indirecta o los centros públicos de otras titularidades, sobre los cuales Educación no tiene datos. Desde USTEC han cifrado en un 65% el seguimiento de la parada y han cuestionado que, en el caso de las escuelas rurales, que tienen impacto en estos territorios, los servicios mínimos “han impedido que muchas docentes puedan sumarse a la convocatoria”.
La huelga comenzó este lunes con paros en el Barcelonès y el Baix Llobregat, con un seguimiento del 31,87% con datos del 85,16% de los centros, según Educación. El martes, los convocados eran los profesionales del Camp de Tarragona, las Terres de l’Ebre y el Penedès, y los datos de Educación indicaban un seguimiento del 38,48%. En ambos casos, los sindicatos han elevado estos datos alrededor del 65%.




