Paz Padilla ha hablado, varias veces, sobre las malas maneras con las que la despidieron de Telecinco. Ella, que había sido la presentadora de Sálvame en los últimos años, se quedó sin trabajo después de «10 años sin vacaciones«. Ahora, cuatro años después de su última vez en el plató, ha concedido una entrevista que ha estado bien cargada de titulares escandalosos sobre esta salida. El pódcast de El sentido de la birra, el escenario de este ataque de sinceridad.
«He sufrido bastante«, ha empezado, en un resumen que ha aprovechado para explicar cómo se sintió al verse forzada a denunciar a la que había sido su empresa cuando la despidieron de manera improcedente: «Yo tenía mis pruebas«. Asegura que ha tenido que «renunciar» a muchas cosas por culpa del trabajo y que no le ha sido fácil tener que interpretar «un papel» durante tanto tiempo: «No me gusta juzgar a nadie y mira que he estado en un programa de este tipo durante muchísimos años. Era mi papel, pero no me gusta hacerlo«.
Reconoce que llegó a pasárselo bien, a veces, pero en general notaba que no era su lugar: «Reía mucho porque había personajes muy divertidos y otros que… a mí no me gustan los gritos. No me gustan las peleas, no me gustan las discusiones y eso era lo normal«.
¿Qué ha dicho Paz Padilla sobre su despedida de Sálvame?
En esta entrevista, ha reconocido que la dirección le pedía que se pusiera seria: «Me decían que dejara el cachondeo, que metiera mierda y que metiera aún más mierda«. Considera que era «muy difícil» estar allí: «Me di cuenta de que no quería hacerlo y dejé de hacerlo«. Porque, el problema, es que estaba actuando y no era ella misma: «No puedes hacerlo porque te pasa factura. Me está costando mucho y me está haciendo sufrir».
En ese momento, tan complicado, Paz Padilla experimentó «una lucha» contra sí misma: «Tenía miedo porque es tu trabajo y te han dicho, muchas veces, que lo tienes que aprovechar». No ha querido restar mérito a lo que hacían en el programa del corazón, ya que cree que es «muy difícil» de hacer: «Era un programa muy vivo en el que cuando las cosas no iban bien, girábamos«.

Una entrevista que vuelve a poner sobre la mesa que el programa estaba más guionizado de lo que decían.

