Polònia ha cerrado una temporada redonda con un programa especial que no ha tenido nada que ver con ninguno de los anteriores y que ha hecho mucha gracia a los telespectadores. Todo comenzaba con una invitación de Toni Soler, que reunía a los políticos del momento en su casa en una gran cena que nadie esperaba que acabara siendo la última. Con la bata de estar por casa y rodeado de un grupo muy completo con Pedro Sánchez, Salvador Illa, Abascal, Ayuso, Sílvia Orriols… pero sin olvidar estrellas actuales como el papa Lleó XIV o Rosalía.
Como si se tratara de una partida de Cluedo, los personajes que han marcado la actualidad de este año han tenido que investigar qué le ha pasado a Toni Soler cuando ha salido de la habitación. La aparición de su cadáver les ha arruinado el postre y les ha forzado a pedir ayuda a un profesional como es Carles Porta. La investigación ha dado un giro de 180° cuando ha entrado en escena Torrente, que ha querido tomar el mando.
Con un guion magnífico como siempre, ha gustado ver a Junqueras y Rufián compitiendo por el liderazgo, Orriols y Abascal formando una pareja inesperada o Salvador Illa trabajando bajo las órdenes de Pedro Sánchez para resolver el misterio. ¿Habrá tenido que ver que Toni Soler les acabara de anunciar que harían la próxima temporada con inteligencia artificial?


Los telespectadores aplauden la despedida de Polònia
El programa de humor más exitoso de TV3 ha recibido muchos aplausos a través de las redes sociales. La idea ha gustado, así como también han agradecido que hayan cambiado el formato para ofrecer más frescura a un espacio de gags que encanta. El final de temporada ha recibido todo tipo de alabanzas: «Buenísimo«, «Muy bien» o «Me ha encantado» son tres de los mensajes más repetidos. También ha habido fans que han pedido que preparen más cortometrajes como este, una despedida que parece que ha enamorado a la audiencia.
El único problema, que este jueves competían directamente contra el partido del Mundial que emitía TVE a la misma hora. El Alemania-Ecuador interesó a más gente, una propuesta futbolística que volvió a ser líder del prime time en Cataluña con el 22% del share y 329.000 telespectadores. Mientras tanto, TV3 caía al 13,4% de cuota de pantalla del final de Polònia en sus 20 años que no tenía nada que hacer contra el partido.

Competir contra el Mundial de fútbol no es fácil, ni siquiera con el programa de humor más exitoso de la cadena pública. Los telespectadores tendrán que esperar al otoño para disfrutar de más episodios de las aventuras de nuestros políticos.

