La actividad de Junts en el Congreso este martes no se ha limitado a la polémica por la enmienda que reclamaba elecciones anticipadas y que, finalmente, ha acabado vetada por la Mesa de la cámara. El partido también ha aprovechado el debate sobre la lucha contra los discursos de odio en el deporte para denunciar la “catalanofobia” en competiciones y eventos deportivos y reclamar medidas para combatirla. Durante su intervención, el diputado Josep Maria Cervera ha defendido que la catalanofobia sea “reconocida y combatida con la misma contundencia que cualquier otra forma de discriminación”. Según Junts, las instituciones del Estado continúan ignorando insultos, cánticos y expresiones de desprecio dirigidas contra Cataluña, la lengua catalana, sus símbolos o las aficiones y clubes catalanes.
Críticas a la “normalización” de los insultos
Cervera ha asegurado que durante años se han “normalizado” comportamientos y expresiones catalanófobas en estadios y recintos deportivos bajo el paraguas de la rivalidad entre equipos. El diputado ha sostenido que actitudes similares dirigidas contra otros colectivos serían objeto de sanción y de rechazo institucional inmediato. En este contexto, ha advertido que la lucha contra los discursos de odio “no es creíble si deja fuera a Cataluña” y ha reclamado una respuesta más contundente ante este tipo de comportamientos.

Reivindicación de las selecciones catalanas
Junts también ha aprovechado el debate para volver a reivindicar la oficialidad de las selecciones deportivas catalanas. El partido considera que PSOE y PSC mantienen bloqueada una demanda histórica del deporte catalán y defiende que Cataluña pueda competir internacionalmente de la misma manera que lo hacen otras naciones sin estado, como Escocia, Gales, Irlanda del Norte, las Islas Feroe o Groenlandia.
Enmiendas contra la discriminación lingüística
Entre las propuestas registradas, Junts plantea incorporar explícitamente la catalanofobia entre las conductas objeto de prevención y sanción, reconocer la discriminación lingüística como una forma específica de intolerancia, proteger los símbolos institucionales catalanes y defender el derecho de los deportistas catalanes a competir bajo sus propias selecciones en competiciones internacionales.
