L'escapadeta
El paraíso oculto de la Costa Brava donde veraneaba Alexia Putellas antes de ser la reina del fútbol mundial

El verano ya está aquí y la búsqueda de la porción de arena perfecta se ha convertido en una auténtica batalla contra el reloj. (Sí, nosotros también odiamos tener que clavar la sombrilla a tres centímetros del vecino).

La mayoría de los bañistas comete el error de masificar las mismas calas de la Costa Brava, pagando precios desorbitados por un aparcamiento. No obstante, los viajeros más astutos están desviando la mirada hacia un punto estratégico del litoral barcelonés.

Existe un rincón costero de aguas ridículamente cristalinas que parece salido de una postal de Menorca, pero a un paso de la capital catalana. Un destino magnético que combina la tranquilidad de un antiguo núcleo marinero con el magnetismo de haber visto crecer una leyenda del fútbol mundial.

Hablamos de un oasis de arena fina que se ha convertido en el secreto de caballito de este año para quien busca desconectar sin renunciar a la comodidad. Un auténtico refugio mediterráneo donde el concepto de vacaciones recupera su significado original.

El refugio de la reina del fútbol mundial

Este fascinante destino que está rompiendo los contadores de búsquedas en las plataformas de viajes es la playa de Molins, ubicada en la localidad de Sant Pol de Mar. Este pintoresco municipio de la comarca del Maresme conserva intacto su espíritu de pueblo pescador.

La playa ha saltado a la primera línea de la actualidad turística tras revelarse que era el destino de veraneo de la doble Balón de Oro, Alexia Putellas. La capitana del FC Barcelona pasaba sus meses de infancia corriendo por esta misma arena dorada antes de conquistar los estadios de todo el planeta.

Los datos del sector hotelero de la zona confirman un incremento del 42% en las búsquedas de alojamiento al norte de Barcelona para este mes de junio. Los usuarios ya no buscan solo sol, persiguen destinos con una narrativa potente y paisajes que no requieran filtros de edición.

Caminar por el tramo de Molins es un deleite visual gracias a su combinación de rocas abruptas y un agua de una transparencia que asombra a los biólogos marinos. Cada rincón de esta playa respira ese aire familiar y relajado que la masificación turística ha destruido en otras zonas de la costa española.

El acceso a Sant Pol de Mar es sumamente sencillo en transporte público gracias a la línea R1 de Rodalies. La estación te deja a escasos tres minutos a pie de la arena, lo que te permite ahorrarte los más de 15 euros diarios de las zonas de estacionamiento regulado.

El presupuesto para pasar el día en esta zona es otro de sus grandes beneficios si lo comparamos con las tarifas abusivas de la Costa Brava. Nuestro bolsillo agradece enormemente que los chiringuitos de la zona mantengan menús de mediodía con pescado fresco por menos de 22 euros.

Arquitectura marinera y una gastronomía con estrella

Más allá de las bondades obvias de su arena y sus aguas turquesas, Sant Pol de Mar destaca por su patrimonio urbanístico. Sus calles escalonadas están llenas de casas de fachadas blancas y elementos modernistas que recuerdan su pasado burgués y marinero.

El perfil del pueblo está coronado por la icónica iglesia de Sant Pau, que data del siglo XI y ofrece unas vistas panorámicas brutales del mar. Es el punto estratégico idóneo para subir a media tarde cuando el sol da un respiro y hacer la fotografía definitiva del verano.

La localidad no es ninguna desconocida para los amantes de la buena comida, ya que fue la cuna del legendario restaurante Sant Pau de la chef Carme Ruscalleda. Esta herencia de excelencia gastronómica sigue viva en los pequeños locales del centro histórico, que miman el producto de proximidad como en pocos lugares.

Los pescadores locales siguen trayendo el género fresco cada mañana a las playas del pueblo ante la mirada curiosa de los bañistas. Esta autenticidad radical y esta conexión con el territorio es algo que ningún resort del Caribe con todo incluido podrá imitar jamás.

@barcelona.barcelona

Calella de Palafrugell, un pequeño y acogedor pueblo en la Costa Brava, conserva lo clásico y auténtico 🥰 Originalmente un pueblo pescador, todavía mantiene ese antiguo mundo con sus casas encaladas y calles estrechas. El Mediterráneo baña sus playas de arena, otorgándole un encanto único 🫶 ◾️◾️◾️◾️◾️◾️◾️ Calella de Palafrugell, a small and cozy town on the Costa Brava, maintains the classic and authentic 🥰 Originally a fishing village, it still preserves this old world with its whitewashed houses and narrow streets. The Mediterranean bathes its sandy beaches, giving it a unique charm 🫶

♬ Somewhere Only We Know – rhianne

La conexión con el senderismo litoral que nadie aprovecha

¿Sabías que esta escapada a la playa también sirve para activar el cuerpo con una de las rutas más bonitas de Cataluña? Desde la misma arena de Sant Pol arranca un tramo precioso del Camí de Ronda que conecta con las calas vecinas de Calella.

El sendero discurre entre túneles de roca y acantilados cubiertos de pinos que mueren directamente al mar Mediterráneo, ofreciendo zonas de sombra naturales muy cotizadas. Es la alternativa perfecta para dar un paseo a primera hora de la mañana antes de que apriete el calor estival.

Las infraestructuras de paso de este camino costero han sido reforzadas recientemente, garantizando un tránsito seguro y cómodo para caminantes de todas las edades. La zona se consolida así como el epicentro perfecto para unas vacaciones que combinan el relax absoluto con la naturaleza activa.

Asegura tu reserva antes del lleno absoluto de julio

Los apartamentos turísticos y los hoteles boutique de Sant Pol de Mar ya están registrando un 88% de ocupación técnica para las próximas semanas. La combinación del efecto llamada de la futbolista y la búsqueda de playas tranquilas ha desatado una fiebre de reservas de última hora.

Bloquear tus fechas de vacaciones durante esta semana es la única forma real de garantizar un precio competitivo sin llevarte sorpresas desagradables en la factura final. La oportunidad de bañarte en las mismas aguas cristalinas que inspiraron a una leyenda del deporte antes de que el lugar sea impracticable es un tren que pasa pocas veces.

Haber fichado este destino antes de que se llene de creadores de contenido de TikTok te asegura ser el más original de tu grupo de amigos este septiembre. Las olas de Sant Pol llevan décadas rompiendo con la misma paz, pero este verano el secreto ha quedado al descubierto para siempre.

¿Vas a volver a pelearte por un sitio para la toalla en la playa masificada de siempre o vas a veranear como una auténtica campeona del mundo?

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