Cataluña ya ha superado el fuerte embate de la temporada de gripe de este invierno. Los últimos datos registrados en el Sistema de Información para la Vigilancia de Infecciones en Cataluña (SIVIC) del Departamento de Salud muestran que, en estos momentos, la gripe se mantiene por encima del nivel moderado con una incidencia estimada de 248 casos por cada 100.000 habitantes. Pero esta cifra es mucho inferior a la registrada hace tres semanas, coincidiendo con el pico epidémico, momento en que se estimaban más de 750 contagios por cada cien mil catalanes. Este año, el pico de este virus respiratorio, predominante en Cataluña, se ha producido mucho antes de lo habitual, con el punto más alto de casos antes de las fiestas de Navidad. Después, a pesar del pronunciado descenso, la incidencia de la gripe aún mantiene una incidencia moderada, ya que solo se considera que se sale de esta situación cuando se registran menos de 122 casos por cada 100.000 habitantes.

Los datos muestran que la gripe ha perdido fuerza, motivo por el cual Salud ya ha retirado la obligatoriedad de las mascarillas en los centros sanitarios, y los expertos apuntan que todavía podría llegar un segundo pico de contagios pero que será menor. Será mucho más leve que el vivido este mes de diciembre: «Podría haber un nuevo pico, pero será más pequeño», argumenta el investigador especializado en enfermedades infecciosas Oriol Mitjà en conversación con El Món. Tal como recuerda el epidemiólogo, «normalmente se impone la cepa [es decir, si se trata de tipo A o tipo B] con más cambios antigénicos respecto a años anteriores», ya que es la que «escapa mejor» de la inmunidad adquirida anteriormente por la población. Es decir, que los picos de la gripe se producen en función de las variaciones genéticas del virus respiratorio para adaptarse a los cambios en la inmunización, generalmente proporcionados por las vacunas contra estos virus respiratorios.

En este sentido, el epidemiólogo y vocal de la junta del Colegio de Médicos de Cataluña Antoni Trilla también confirma que, debido a la evolución de los datos de la gripe, no es muy probable que se produzca un segundo pico de contagios: «Es posible, pero no probable. Lo que sí parece poco probable es que sea un pico tan importante como el primero», argumenta Trilla, quien asegura que la curva de contagios vivida este diciembre es «casi de récord». Aunque descarta que se produzca un repunte fuerte de casos, el epidemiólogo sí apunta que se podría experimentar un ligero incremento la semana próxima debido a las interacciones de los últimos días: «Es necesario esperar alguna posible subida esta semana próxima, un punto artificial, por el retraso y posible infradeclaración de Navidad y Reyes», asevera.

Varias personas con máscara a su salida del Hospital Universitario Vall d’Hebron / David Zorrakino (Europa Press)

El 2022, un año excepcional, con dos picos de gripe

La pandemia de la Covid-19 supuso un antes y un después en la evolución de los virus respiratorios en Cataluña. Antes del año 2020, la mayor preocupación de los profesionales del sistema sanitario durante la temporada de invierno era la gripe, ya que se trataba de la principal infección respiratoria que circulaba en el país. La pandemia, sin embargo, lo cambió radicalmente. La llegada con fuerza de la covid centró todos los esfuerzos de los profesionales de la salud durante meses -años, incluso, en algunos casos-, y la fuerte prevalencia de este tipo de virus respiratorio provocó que la gripe quedara prácticamente desaparecida durante toda la pandemia. Una vez la covid fue estabilizada, la gripe regresó aún con más fuerza. El año 2022, se produjeron dos picos de gripe durante toda la temporada de invierno, un primero pocos días antes de Navidad, y un segundo a finales del mes de febrero.

El investigador especializado en enfermedades infecciosas destaca que el 2022 fue un año «excepcional» porque no había habido gripe durante los dos años anteriores, por lo cual se acabaron produciendo los dos picos de contagios de gripe. En detalle, según apunta Oriol Mitjà, uno de los picos de este virus respiratorio fue de la cepa A, y el otro de la B, ya que en los dos períodos anteriores no había circulado mucho este tipo de virus y la inmunidad de la población había bajado ligeramente. Durante el primer pico se alcanzó un punto álgido de contagios con 231 casos diagnosticados en los centros de atención primaria por cada 100.000 habitantes, de acuerdo con los datos del SIVIC, y en el segundo un máximo de 336 contagios por cada cien mil habitantes. En ambos picos, el grueso principal de casos de gripe se detectaron en la franja de población que comprende desde los adolescentes de 15 años hasta los adultos de menos de cuarenta y cinco. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que es el grupo de población más extenso analizado.

Imagen de recurso de una de las vacunas que se administran contra la gripe / Europa Press

Los cambios de la gripe desde la pandemia

Tal como recuerda el epidemiólogo, durante los dos años que duró la pandemia de la covid, el primero con mucha intensidad y el segundo en menor grado, el virus de la gripe dejó de circular por Cataluña. Después del 2022, sin embargo, el país ya recuperó la normalidad. El año siguiente, durante la temporada 2023-24, solo se produjo un solo pico de contagios. En concreto, este llegó la segunda semana de enero, pasando de 53 casos por Año Nuevo a 344 contagios en solo siete días. Durante aquella temporada, la ola fuerte de la epidemia de este virus respiratorio se alargó un mes, ya que a partir de mediados de febrero de 2024 ya comenzó a ir a la baja. A diferencia de la temporada anterior, durante el 2023-24 la mayor parte de los contagios registrados se dieron en niños de menos de cuatro años.

La temporada siguiente, la 2024-25, también se produjo solo un solo pico de contagios. Este llegó a principios del mes de febrero, momento en que el SIVIC registró de media 556 casos por cada 100.000 habitantes. De acuerdo con los datos publicados por Salud, la mayor parte de los contagios de este virus también se ocasionaron en niños de hasta 14 años. La gran ola de contagios también se alargó un mes, y a partir del mes de marzo comenzó a disiparse hasta bajar del nivel epidémico -es decir, menos de 44 contagios por cada cien mil habitantes. Este año la tónica es muy similar a la vivida las temporadas anteriores, pero el pico de contagios ha llegado mucho antes de lo previsto. Desde la pandemia el virus de la gripe también ha ido mutando para adaptarse a la nueva inmunización de la población. Mientras que en 2023 solo había dos variantes de la cepa A y una de la cepa B, al año siguiente ya había más de veinte variantes de la cepa A circulando por Cataluña, y cuatro de la cepa B. Esta temporada hay ocho variantes del tipo A y dos del tipo B.

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