Una «información reservada». Este es el mecanismo que el director general de la Policía, Josep Lluís Trapero, ha elegido para aclarar cómo fue posible que agentes del Área Regional de Recursos Operativos (ARRO), unidades de orden público de los Mossos d’Esquadra, tomaran un curso impartido por integrantes y formadores de la empresa Desokupa.
Así lo ha informado la consejera de Interior, Núria Parlon, en una respuesta parlamentaria a la CUP a la que ha tenido acceso El Món, formulada a raíz de un curso que otorgaba microcredenciales impartido a través de la Universidad de La Rioja –en el marco de su oferta de formación– en el aeropuerto del Prat y dirigido expresamente y explícitamente a agentes antidisturbios de los Mossos del área de Barcelona. Un curso, sin embargo, que la consejera deja claro que se celebró «sin ninguna participación ni colaboración de la Policía de la Generalitat».

Un curso titulado ‘Iniciación en el ‘grappling’ policial/militar’
Esta formación, con el título Iniciación en el grappling policial / militar (Barcelona-ARRO), es decir, de combate cuerpo a cuerpo, con retención, inmovilizaciones y técnicas para derribar al adversario. El curso se llevó a cabo entre los días 2 y 5 de febrero en las instalaciones de los Mossos d’Esquadra en el aeropuerto del Prat. Pero el departamento niega cualquier implicación en esta formación, destapada por La Directa. «[Este curso] es totalmente ajeno a los programas y actividades formativas dirigidas a los agentes del ARRO de la Región Policial Metropolitana Sur y del resto de actividades formativas impartidas por la Policía de la Generalitat», insiste la respuesta parlamentaria de la consejera.
«La Dirección General de la Policía garantiza que no ha formalizado ningún contrato, convenio o encargo con el señor Octavio Óscar Luz de Paula», añade. De hecho, este formador es un ertzaina expedientado por impartir clases a empleados de la sociedad de Daniel Esteve. En este sentido, la consejera recuerda que «el sistema ordinario de supervisión y control de la formación dirigida a los agentes de los Mossos d’Esquadra se ejerce desde el Instituto de Seguridad Pública de Cataluña (ISPC) y el Área de Formación y Entrenamiento, que son los responsables de la planificación, el diseño y la garantía de calidad de todas las actividades formativas propias del cuerpo».
«En definitiva, la formación indicada no está reconocida por el ISPC ni se integra en ningún programa formativo de este organismo, siendo, por tanto, una actividad ajena a la organización policial, y tampoco está validada por la Comisión de Validación de Actividades Formativas de la Policía», aduce la consejera. En definitiva, Parlon remarca que el director general de la Policía ha decretado la apertura de una información reservada, es decir, un paso previo a un expediente disciplinario que podría proceder si los investigadores de la División de Asuntos Internos constatan alguna irregularidad.

