El Hospital Universitari Sagrat Cor ha respondido a las dos quejas, una presencial y otra a través del Servei Català de la Salut, que interpuso Laia Passola, la paciente que, a través de Acció Cassandra, ha denunciado a un médico por vulnerar sus derechos lingüísticos el pasado 4 de enero en el servicio de urgencias del centro sanitario. “Si no me habla en español no la atenderé“, le espetó el médico, quien condicionó la atención médica a la paciente al hecho de que dejara de hablar en catalán y, además, hizo comentarios contra la paciente en el apartado de ”enfermedad actual” del informe médico. En las dos respuestas, a las que ha tenido acceso El Món, el Sagrat Cor traslada que durante la atención de la paciente exploraron «alternativas para localizar personal que pudiera ofrecer apoyo lingüístico». Una afirmación que la afectada niega rotundamente en conversación con El Món: «No fue el caso». O, como mínimo, la gestión para encontrar una alternativa no se hizo en su presencia ni tampoco se le comunicó. «No hubo ningún mediador», añade.
La directora médica del centro y el jefe de urgencias del centro hospitalario, que ha protagonizado otros casos de discriminación lingüística y que no pide disculpas en la respuesta, trasladan a la afectada que han iniciado acciones para «evitar situaciones similares». Entre estas, hace referencia al censo de profesionales con competencia lingüística acreditada y al plan formativo dirigido al personal extranjero que no dispone de suficientes conocimientos de catalán. Con todo, la dirección del hospital de Barcelona reitera su compromiso para que tanto los pacientes como sus familias puedan «comunicarse de manera adecuada y recibir la asistencia sanitaria en la lengua que elijan».
En este sentido, el jefe del servicio de urgencias reitera el compromiso del Sagrat Cor con una atención de «calidad que garantice los derechos lingüísticos de todos los pacientes», y añade que la política lingüística del centro se fundamenta en el «uso de los dos idiomas oficiales en Cataluña, catalán y castellano, y en la adaptación a la lengua preferida por cada usuario, tanto en la atención personal como en la documentación y comunicaciones del centro». Finalmente, agradecen a la afectada que haya puesto los hechos en conocimiento del centro y le desean que la situación vivida «no afecte» a la confianza depositada en el centro y sus profesionales.

Denuncia de Acció Cassandra contra el doctor
El grupo de juristas en defensa del catalán de Acció Cassandra ha presentado una denuncia contra el médico por presuntos delitos de odio por motivo de lengua y en la denegación discriminatoria de prestaciones sanitarias y reclama que se abran diligencias previas contra el doctor Javier Andrés Cifuentes Melo y contra el Hospital Universitari Sagrat Cor para esclarecer los hechos, determinar responsabilidades individuales e institucionales y establecer si ha habido vulneración sistemática de derechos lingüísticos. Además, la entidad solicita el traslado de la denuncia a la Fiscalía especial de delitos de odio y discriminación de Barcelona, para que valore la trascendencia penal del caso y, si procede, apoye la continuidad de la instrucción. El objetivo de la acción es contribuir a «revertir la dinámica de archivamientos automáticos que han sufrido hasta ahora muchos procedimientos por catalanofobia» y también «consolidar una interpretación del Código Penal que proteja efectivamente a los catalanohablantes en el acceso a los servicios básicos».

