Declaración larga e intensa de Júlia Lüderwaldt, la terapeuta de Jonathan Andic que esta mañana ha testificado durante tres horas en el marco de la instrucción por la muerte de Isak Andic, el fundador de Mango, a raíz de una caída en el camino de las Cuevas del Salitre, en Collbató. De hecho, era uno de los testigos estrella del caso y, especialmente del día de hoy, porque la investigación apunta su influencia en el principal sospechoso más allá de su terapia y entrando en el ámbito más personal.
Una de las dudas sería si podría acogerse al secreto profesional, pero no ha habido ni debate y ha contestado un largo interrogatorio, muy preparado, de la fiscal del caso Teresa Yoldi y de las defensas. Su declaración se ha alargado unas tres horas y, al terminar, ha salido de las dependencias de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia número 5 de Martorell, escoltada por dos agentes de los Mossos d’Esquadra que la han acompañado hasta entrar en un taxi. Una maniobra encubierta para evitar que la prensa que esperaba en la plaza del Sindicats, donde se encuentran los juzgados, la abordara para pedir explicaciones sobre el caso.
La preocupación mostrada por el juzgado con las filtraciones ha complicado el suministro de información de las declaraciones. Algunas fuentes apuntan que la terapeuta ha podido explayarse explicando su método de trabajo. De hecho, es una especialista, conocida en sectores sociales muy determinados, en terapias relacionadas con el psicoanálisis de Sigmund Freud, y su tesis de «matar al padre» que permitiría entender algunos de los mensajes intercambiados con el principal sospechoso que han levantado las orejas a los investigadores que verían como una especie de inspirador de un supuesto parricidio premeditado. Unos mensajes que defienden como «metafóricos». En todo caso, una de las especulaciones era que el ministerio fiscal podría pedir la imputación de la terapeuta, y también de su hermana, que también ha testificado, porque la ayudaba en sus tareas. A priori, esta opción quedaría descartada.

La declaración de la terapeuta ha sido precedida de los dos excursionistas que se toparon con Jonathan Andic que explicaron que se lo encontraron en «estado de shock» y todo hablando con el servicio de emergencias. Los excursionistas también han admitido que el lugar por donde se precipitó el fundador de Mango es un lugar que «si pierdes la línea del camino, y caes, no tienes lugar para agarrarte». Por otra parte, han incidido en que oyeron como Jonathan explicaba al SEM que «iba delante y sintió unas piedras», un dato que coincidiría con la versión del imputado y con los registros de audios de las llamadas a los servicios de emergencia. La declaración se ha detenido durante veinte minutos al mediodía con un detalle nada menor, la jueza y la fiscal del caso han almorzado juntas.


