Viernes de testificales en el Tribunal de Instrucción número 5 de Martorell en el marco de las diligencias de investigación por la muerte del fundador de Mango, Isak Andic, en la cual está imputado su hijo, Jonathan. Pocos minutos antes de las nueve y media de la mañana, llegó al juzgado el prestigioso psiquiatra Antoni Bulbena, que visitó «puntualmente, una sola visita» padre e hijo a petición de la terapeuta familiar, Julia Lüderwaldt, quien declaró durante tres horas el martes de esta semana. Por otro lado, la jueza instructora también ha programado para hoy a las hermanas del acusado e hijas de la víctima, Judith y Sara Andic.
Son tres declaraciones que responden a las peticiones de la fiscalía. Las dos hermanas declararon durante las pesquisas de los Mossos d’Esquadra por la caída mortal de Isak el 14 de diciembre de 2024, en el camino de las Coves del Salnitre, en Collbató. Ambas defendieron la buena relación entre padre e hijo que existía últimamente. Una visión que contrasta con la declaración de la viuda de Andic, Estefanía Knuth, quien el martes declaró en el juzgado que había habido mala relación por las intenciones de Isak Andic de cambiar el testamento y crear una fundación para los más desfavorecidos. Las hermanas, en cambio, aseguraron a los investigadores que Jonathan estaba de acuerdo con la idea y que era plenamente consensuada.

Solo «discusiones»
Según la versión de Judith ante los Mossos, admitió que entre padre e hijo, de vez en cuando, había «discusiones, pero nada grave». De hecho, lo normalizaron como situaciones que pasan en las familias. En cambio, Sarah negó haber presenciado desavenencias. En cuanto a la idea de la fundación y el cambio de testamento que sustentaría la tesis del móvil económico que sospecha la jueza, ambas detallaron que Isak Andic reunió a sus 3 hijos para explicárselo y les comunicó que ellos serían los patrones.
En el mismo sentido, afirmaron que conocían «claramente» el testamento de su padre desde el 2023, que sabían cómo estaba distribuido y, en el caso de Judith, negó que Isak Andic tuviera la intención de desheredar a Jonathan. De hecho, hubo proposiciones de una herencia en vida, para ayudar a Jonathan a independizarse. Judith también enfatizó a los Mossos que su hermano es una persona muy estable, «reflexiva y poco impulsiva».

