El Gobierno plantará a los sindicatos de docentes mayoritarios –USTEC·STEs (IAC), Profesores de Secundaria (aspepc·sps), CGT y La Intersindical– este martes en la Universidad de Barcelona. Los docentes proponían retomar las negociaciones en un terreno “neutral” tras el “éxito” de la huelga, pero el ejecutivo no ha aceptado el encuentro. El consejero de la presidencia, Albert Dalmau, que ha respondido a los sindicatos con un correo electrónico, defiende la “importancia” de “preservar los espacios institucionales de trabajo” entre sindicatos y administración. Una respuesta “grotesca”, argumentan los sindicatos, que acusan al ejecutivo de negociar el polémico acuerdo con UGT y CCOO fuera de la mesa de negociación. Los docentes mantendrán igualmente la cumbre prevista en la universidad y amenazan con «escalar el conflicto» si el Gobierno no reactiva la negociación.

Los sindicatos citaron al ejecutivo para este martes después de una semana continuada de protestas en todo el país, culminadas con más de 100.000 personas–35.000, según la Guardia Urbana– el viernes frente al Parlamento. En una comparecencia previa a la manifestación, la portavoz de la USTEC, Iolanda Segura, pedía la presencia en esta cumbre del consejero Dalmau –que ha liderado las conversaciones por la ausencia médica de Esther Niubó– y la del presidente Salvador Illa. Fuentes sindicales consultadas por El Món admiten que la reunión habría coincidido con el consejo ejecutivo del Gobierno, que el presidente reúne cada martes por la mañana, pero confiaban en que pudiera asistir algún segundo espada del Departamento.

Los sindicatos mantienen que se ha hecho llegar la propuesta a Educación durante el fin de semana y que se habían “intensificado” las conversaciones con los equipos tanto del consejero Dalmau como del presidente Illa. Estas mismas fuentes han explicado a los medios de comunicación que el rector de la UB, Joan Guàrdia, está dispuesto a ceder un espacio de la universidad “si hay acuerdo entre todas las partes”, una situación que no se ha dado. 

La portavoz de USTEC, Iolanda Segura, levantando el brazo en la cabecera de la manifestación de docentes en Barcelona | ACN

Educación plantea una ronda de contactos individual

Educación insiste en trabajar “con mano extendida” a todos los sindicatos, pero pide hacerlo en el marco de la mesa sectorial que ya estaba convocada para este jueves 26 de marzo. Desde el Departamento apuntan que la reunión servirá para avanzar en las mejoras “del conjunto del sistema educativo” y remarcan que por la tarde, una vez celebrada la reunión, el consejero Albert Dalmau hará una ronda de encuentros con los sindicatos presentes en la mesa sectorial. El Departamento justifica estos encuentros individualizados porque el consejero no está en este espacio de encuentro y «quiere reunirse» con los sindicatos, que aún deben decidir si asisten o no. 

La Intersindical, uno de los cuatro sindicatos que ha convocado la huelga, no tiene representación en la mesa sectorial, con lo cual quedaría excluida de esta ronda que fija el Departamento. “No estamos todos los que convocamos la huelga, pero sí que están los dos que no hacen huelga [CCOO y UGT]”, se queja Marc Martorell, portavoz del sindicato, en declaraciones a El Món. “Si quieres resolver un conflicto, te tienes que sentar a negociar con quien tienes el conflicto, no con quien a ti te venga en gana”, defiende. 

El consejero de la Presidencia, Albert Dalmau, interviene durante el pleno del Parlamento / Sergi Ramos Ladevesa

Respuesta unitaria de los sindicatos 

En un comunicado conjunto, los cuatro sindicatos que convocaban la huelga cargan contra una respuesta que está “fuera de lugar”, esencialmente, porque es el Gobierno quien fija el orden del día de estos encuentros y ninguno de los cuatro puntos previstos en la reunión aborda cuestiones vinculadas a las negociaciones. Por tanto, la respuesta de Dalmau es “prepotente” y supone “un nuevo error” del ejecutivo, lamentan los docentes. “El Gobierno está absolutamente desbordado, incapaz de gestionar una crisis”, sentencia el comunicado. 

La respuesta del consejero, defendiendo los “espacios institucionales” como únicos válidos para negociar, ha encendido los ánimos de los sindicatos mayoritarios. “El Gobierno menospreció la mesa sectorial negociando a espaldas de la mayoría sindical un pacto con los sindicatos minoritarios”, detallan las principales agrupaciones. En este sentido, diferentes voces sindicales presentes en las negociaciones –que se rompieron después del pacto del Gobierno con CCOO y UGT– han acusado al ejecutivo de “filtrar” el acuerdo con estos dos sindicatos a los medios “mientras aún estaban sentados negociando”. 

También acusan al Gobierno de hacer un “teatro” en la última reunión “incorporando cesiones ya negociadas” a última hora. “¿Cómo puede ser que un sindicato haga una propuesta, tomes un receso de diez minutos, y regreses sabiendo cuántos dineros exactos vas a destinar?”, argumentan algunas de las principales figuras sindicales. Con estos antecedentes, los sindicatos entienden como una “provocación” los argumentos que ha expuesto el consejero para negarse a participar de la reunión del martes.

Las nuevas camisetas sobre la huelga de los docentes | Gabriel González

La negativa del Gobierno era, en todo caso, previsible, sobre todo teniendo en cuenta las entrevistas que han concedido tanto Illa como Dalmau este fin de semana a diferentes medios de comunicación. Haciendo equilibrios, entre la defensa del acuerdo actual y la cordialidad con el resto de sindicatos, ambos han alejado la posibilidad de reactivar las negociaciones. “Estamos dispuestos a hablar con todos, pero el acuerdo es el que tenemos sobre la mesa y sobre este acuerdo debemos hablar”, ha apuntado Dalmau en una entrevista a el Ara. En El Periódico, el jefe del ejecutivo ha ratificado su voluntad de sentarse “con todos”, pero con un asterisco. “El acuerdo es el que es; es el mejor que nunca se ha hecho y es muy beneficioso para el conjunto de los docentes”, apuntaba Illa. 

Movilización histórica

A pesar de la negativa del Gobierno a reunirse con ellos el martes, los cuatro sindicatos que convocaron la huelga mantienen el encuentro previsto en la Universidad de Barcelona y amenazan con nuevas movilizaciones. Se sienten fuertes después de alcanzar registros ligeramente superiores a la huelga del pasado mes de febrero. Según el Departamento, el viernes secundaron el paro el 44% de los docentes, tres puntos más que el pasado 11 de febrero. Una cifra que los sindicatos elevan al 85%. Datos que “demuestran que no estamos en ningún caso en una fase ordinaria de negociación, sino ante una crisis que ha generado el mismo gobierno”, apuntan los sindicatos, que exigen una “rectificación”.

La huelga de docentes ha reunido el apoyo de otros colectivos, como los bomberos, el personal administrativo del país o los campesinos, que en algunos puntos del país han salido con los tractores para apoyar a los maestros. Su protesta también ha coincidido con una huelga de médicos, que piden un estatuto propio. El ejecutivo desvincula sus quejas de la acción del Gobierno, alegando que las condiciones laborales de los facultativos se deben negociar en Madrid, pero el sindicato Metges de Catalunya avisa que el Gobierno tiene competencias para crearlo. Por ahora, tampoco hay prevista una reunión para abordar este conflicto.

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