Decenas de miles de docentes y personal laboral de atención educativa, también algunos estudiantes, han salido a la calle en masa este miércoles al mediodía para exigir un incremento salarial que les permita recuperar el poder adquisitivo perdido, una bajada de las ratios en las aulas y una reducción significativa de la burocracia que deben realizar cada día en las escuelas e institutos. Ahogados por el estado actual del sistema educativo, las organizaciones sindicales del sector -convocadas por los sindicatos con representación en la mesa sectorial- se han unido en una jornada de huelga que definen como «histórica». De hecho, según las cifras esgrimidas por los organizadores de las protestas, de acuerdo con los datos facilitados por los centros educativos, el seguimiento de la huelga es del 85% de la plantilla convocada al paro, una cifra muy superior a la registrada en la primera huelga unitaria contra el exconseller Josep González Cambray -las últimas huelgas unitarias de docentes que se vivieron en Cataluña. La consejería, sin embargo, rebaja la euforia y asegura que el seguimiento de la huelga es solo del 37%, ya que cuentan las cifras sobre el total de docentes, no de personas convocadas a la huelga.

A las once y media de la mañana, una hora antes de la convocatoria oficial, el obelisco de Jardinets de Gràcia ya se ha convertido en un escenario de lucha. El sonido de silbatos, panderetas y proclamas ha resonado con fuerza entre las casas de esta arteria barcelonesa. Todos unidos en un solo grito: «Niubó, ¿qué pasa? Tú sí que cobras demasiado«. A la espera de la llegada de las columnas que suben hasta la manifestación central, las cuales han partido de los diferentes cortes de la mañana, representantes sindicales celebran en conversación con El Món el éxito de la convocatoria: «Es brutal. Es histórico», exclaman. Y las expectativas se han cumplido. Según los organizadores, la manifestación ha reunido unas 70.000 personas, más de 100.000 sumando todas las convocatorias del país. La Guardia Urbana cifra la protesta en 25.000 personas. «El éxito de esta convocatoria muestra el malestar y la crisis que sufrimos los docentes y el personal de atención educativa», ha exclamado la portavoz nacional de USTEC, Iolanda Segura, en una breve atención a los medios antes del inicio de la manifestación, en la cual también han hablado el resto de representantes sindicales.

Miles de docentes se manifiestan en Barcelona / Joan Mateu Parra (ACN)

Una reivindicación compartida

La portavoz de UGT, Lorena Martínez, también ha resaltado la importancia de mejorar las condiciones laborales para poder mejorar los resultados educativos, uno de los principales objetivos del Departamento de Educación. A las doce y media del mediodía, la cabecera de la manifestación ha comenzado a recorrer la Diagonal al grito de «luchando, también estamos educando» y «hoy estamos de huelga en educación»: «Arriba salarios, abajo las ratios. Menos burocracia, más democracia», han exclamado los docentes, hartos del estado actual del sistema educativo. Los sindicatos ya han dejado claro que esta es la primera jornada de huelga, pero ya trabajan con nuevas movilizaciones si la administración no atiende sus reclamaciones. De hecho, en estos momentos, amenazan con una semana de huelga del 16 al 20 de marzo. «Ya basta», han aseverado con fuerza los docentes concentrados esta mañana en Barcelona.

La columna de la manifestación unitaria ha llenado de bote en bote la Diagonal de Barcelona. De hecho, mientras la cabecera ya llegaba a la calle de Aribau, por donde se encaminan hasta la sede de la consejería, algunos manifestantes todavía salían de Jardinets de Gràcia, el punto de partida. Con un ambiente muy reivindicativo, los docentes y personal de atención educativa concentrados han hecho sentir con fuerza su voz. «La situación ya es totalmente insostenible, no podemos trabajar en estas condiciones», exclama Clara, una maestra de primaria de una escuela barcelonesa. Entre cánticos y las sonoras pitadas, también se ha podido escuchar algún manifestante que ha aprovechado la huelga para exigir la independencia de Cataluña con el tradicional cántico «no queremos ser una nación de España» acompañados de una gralla. Banderas de todos los sindicatos convocantes -y de otros que han secundado la protesta- han llenado Barcelona, donde también se han podido ver algunas pancartas con lemas como «cuidar a quien enseña es cuidar a quien aprende». También un muñeco gigante de la consejera Niubó vestida con rayas blancas y negras, el cual simula un ladrón.

Imagen de la manifestación de docentes con motivo de la huelga del 11-F / David Zorrakino (Europa Press)

Los docentes llevan la lucha a la sede del Departamento

Una de las proclamas que más se ha escuchado durante toda la manifestación es una reivindicación a la lucha de los maestros como forma de educar: «Luchando también estamos educando», han exclamado los docentes. En la esquina entre Diagonal y Aribau, bajo un sol de justicia, algunos de los manifestantes han hecho una breve parada para juntar a los participantes de la columna y encaminarse hacia las puertas del Departamento, en la Via Augusta barcelonesa. El elevado volumen de gente ha provocado que la manifestación también se extendiera por los carriles laterales de la calle, saliendo del trazado marcado por la pancarta principal de la protesta. A la una y media, cuando la cabecera ha llegado a la consejería, la cola de la manifestación todavía salía de Jardinets. Fuentes sindicales comentan que se trata de la movilización más masiva que recuerdan de los últimos tiempos. «Hoy, educación hemos llenado la calle», han celebrado los maestros al llegar a las puertas de la consejería, blindadas con un fuerte dispositivo antidisturbios de los Mossos d’Esquadra.

Con un ambiente cada vez más festivo, empujado por el éxito «histórico» de la protesta, los docentes han lanzado un aviso claro hacia la titular de la cartera de Educación: «Niubó, si esto no se detiene, te pasará factura». Esta misma mañana, sin embargo, coincidiendo con la huelga, el departamento ha confiado en que la propuesta con la que trabajan permitirá frenar el conflicto con los sindicatos. El secretario de Mejora Educativa del Departamento de Educación, Ignasi Giménez, ha confiado en que la propuesta que se planteará a los sindicatos el 19 de febrero suponga un «punto de inflexión» para llegar a un acuerdo. Esta propuesta, que Educación prevé presentar en la reunión de la Mesa Sectorial prevista para el 19 de febrero, incluye un incremento del complemento específico, aunque no ha concretado de cuánto. Los sindicatos, sin embargo, aún no conocen el planteamiento que les hará la consejería, motivo por el cual mantienen el pulso. Y más después del éxito de la convocatoria de este miércoles. «Estamos quemados. Queremos dignidad, y queremos respeto. Huelga, huelga, huelga, y ningún recorte», han concluido en la lectura del manifiesto.

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