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Los datos de abandono escolar agudizan la crisis de resultados que arrastra la escuela catalana, según los datos recogidos en el Anuario de la Educación en Cataluña de la entidad Equitat.org. Los indicadores de los últimos años continúan en estado crítico y se complican según el nivel de renta de las familias: el abandono de los estudiantes más pobres ha incrementado hasta el 25,3%, una cifra que es siete veces más alta que la de los estudiantes más ricos (3,8%). Los alumnos con necesidades especiales por cuestiones socioeconómicas también crecen en todas las etapas educativas, situándose en un 5% en primaria y un 6,6% en secundaria. En este sentido, el informe advierte que el peso del origen social «afecta en las trayectorias y los niveles de aprendizaje de los estudiantes».

El anuario también pone el acento en la crisis que atraviesa la secundaria. Más datos: los últimos cinco cursos, las graduaciones en la ESO han bajado seis puntos (del 93% al 87%), situándose por debajo de la media estatal y europea; los jóvenes con estudios secundarios postobligatorios no superan la barrera del 80%: y en el caso de estudiantes universitarios, la cifra es del 60%. Son resultados “desalentadores”, ha resumido Mònica Nadal, directora de investigación de la fundación Equitat.org en la presentación del anuario.

El estancamiento también se nota en los resultados académicos. Los malos registros en matemáticas, que este año se han notado sobre todo en la selectividad, sirven de ejemplo para explicar las diferencias entre etapas educativas. El anuario alerta que el número de alumnos con un nivel bajo en esta asignatura crece un 22% en la secundaria. Los resultados bajos también se enquistan en otras asignaturas como el inglés: siete de cada diez alumnos no logran revertir en la ESO los malos resultados alcanzados en la primaria. Y en lengua catalana, los alumnos con un rendimiento bajo pasan del 12,3% al 15,8%.

La entidad ha pedido centrarse en la primaria, etapa en la que se “consolidan aprendizajes fundamentales” que “tendrán impacto en la secundaria” para recuperarse de la mala dinámica, doblando, por ejemplo, los docentes en los centros de más complejidad. 

Presentación del Anuario de la Educación por Equitat.org | María Belmez (ACN)

Priorizar la financiación en los centros más complejos

En su informe anual, la entidad Equitat.org propone dos actuaciones prioritarias para revertir la mala dinámica, tanto de escolarización como de resultados. En primera instancia, pide garantizar más recursos allí donde hay más complejidad con una fórmula de financiación según las necesidades de cada centro. En estos momentos, la Generalitat apuesta por una política “de hechos consumados”, ha lamentado Francesc Pedró, catedrático de la UPF y director del estudio. 

“La administración otorga recursos extras a los centros de más complejidad, pero siempre a posteriori, una vez se ha hecho el reparto principal, el más grande”, ha detallado Pedró. “Acaba siendo una dotación muy marginal”, ha añadido Miquel Àngel Alegre, codirector del informe. La financiación por fórmula que pide el informe cambiaría esta dinámica, reconociendo que hay diferentes perfiles de centros, con necesidades diferentes; el dinero no se repartiría según el número de alumnos, sino teniendo en cuenta la complejidad de cada escuela. 

La otra propuesta se centra en la educación postobligatoria. Los graduados no superan el 80% y la entidad insiste en la necesidad de “poner más facilidades” a los jóvenes para que estudien un grado en Formación Profesional. En este sentido, se propone la creación de 8.000 plazas nuevas, una beca a todo el alumnado en situación de pobreza o una actividad semanal de extraescolares. 

La crisis de escolarización se explica sobre todo por las “desigualdades sociales” y la “incapacidad de corregirlas”, apunta la entidad de investigación educativa. «Sin una apuesta política contra las desigualdades educativas no se puede mejorar el sistema», añade. En este sentido, la entidad recuerda que los niveles de inversión de Educación (14,1%) aún son bastante inferiores a los de antes de los recortes (15,5% en 2013).

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