Los testimonios del juicio contra la familia Pujol Ferrusola parecen como los bombones de Forrest Gump, nunca sabes cómo te saldrán… sobre todo para las acusaciones. El ejemplo, el primer testimonio que se ha sentado en el estrado de la sede en Madrid de la Audiencia Nacional. Un testigo muy esperado por el fiscal Fernando Bermejo porque, teóricamente, debía consolidar su tesis sobre el proyecto Azul de Cortés (México), en el cual Jordi Pujol Ferrusola participó y del que obtuvo una ganancia de 12 millones de euros, habiendo invertido solo 2 millones. Una operación que ha obsesionado a la fiscalía y a la Agencia Tributaria, que veían una simulación contractual para hacer pasar comisiones de adjudicaciones públicas en Cataluña a través de un negocio de promoción turística e inmobiliaria en Baja California de miles de millones de euros.

El proyecto ha ido saliendo a lo largo de las nueve jornadas celebradas a través de varios testimonios, que ya habían debilitado la tesis incriminatoria. Pero esta mañana, se ha terminado de torcer la teoría de la acusación con un personaje clave de la operación. En concreto, Julio Bonis, socio de Jordi Pujol Ferrusola en la operación. Bonis ha estado casi una hora y media testificando. Afortunadamente para las acusaciones, el presidente del Tribunal, José Ricardo de Prada, ha detenido partes del interrogatorio para evitar la debacle de los acusadores que veían cómo se evaporaba uno de los proyectos que más palabras ocupa en la resolución de procesamiento.

Bonis, un hombre vestido con chaleco de lana, americana y corbata, con gafas de pasta y una voz convincente y con un punto justo de vehemencia para acorralar la presión del ministerio fiscal y la abogacía del Estado. De hecho, lo llevaban tan preparado, que no fueron capaces de cambiar de táctica ante la ofensiva de Bonis que se sintió comodísimo en el estrado y detalló con extraordinaria naturalidad cómo se gestó aquella operación que definió como una «oportunidad» y cuál fue el papel de Jordi Pujol Ferrusola. Y de paso, como ocurrió en la jornada de ayer, alabó la figura del expresidente Jordi Pujol, por los acuerdos que hizo con Coalición Canaria, formación de la cual Bonis fue fundador.

Un capitán en la Audiencia Nacional

Para entender el testimonio de hoy, es necesario tener presente el contexto de su biografía. Bonis es capitán de la marina mercante y canario. Pero también expolítico. Fundador de Coalición Canaria y exconsejero de Presidencia, de Salud y de Justicia y ha recalcado que «nunca ha estado imputado». Residente en México fue la voz cantante del proyecto Azul de Cortés y quien firmó el contrato de «fideicomiso de desarrollo empresarial» y no de «traslativo de dominio» como opinaba el fiscal.

Un contrato que siguió la legislación mexicana y en el que participaron Jordi Pujol Ferrusola, Luis Delso, José Gomis y, finalmente, Isolux que se quedó, finalmente, el proyecto, por el cual todos los socios cobraron su parte proporcional. Una operación que insistió pasó todas por el BBVA y con control de cumplimiento normativo con el que «se solicitaba la procedencia del dinero» y donde participaron consultoras como KPGM. De hecho, la misma Agencia Tributaria española que abrió una inspección por «simulación de negocio» cerró la inspección con un acta de resolución en la que admitía la realidad del negocio.

Bonis ha narrado que conoció a Jordi Pujol Ferrusola gracias a su padre, el presidente Pujol. «Lo conocí porque me lo presentó su padre, yo era diputado de Coalición Canaria y teníamos 4 diputados y necesitábamos un diputado para constituirnos como grupo parlamentario, por fortuna el presidente Pujol nos ayudó y Coalición Canaria tuvo grupo parlamentario, le estoy muy agradecido», ha comentado. Para añadir que conoció a la familia del expresidente y tuvo relación. Además, cuando la fiscalía le ha preguntado si conocía a Luis Delso antes de la operación le ha respondido con un sí contundente y con una explicación más que razonable: «Delso era presidente de Transmediterránea y yo capitán de la marina mercante».

Una imagen del Tribunal de la Audiencia Nacional del juicio contra los Pujol/QS
Una imagen del Tribunal de la Audiencia Nacional del juicio contra los Pujol/QS

Hernán Cortés se cuela en el juicio

El testimonio ha sido muy claro a la hora de describir el macroproyecto en Baja California. Tanto es así, que en algún momento ha pedido perdón por su manera de expresarse, hasta el punto que el presidente del Tribunal le ha dicho «que se expresara como quisiera». De hecho, al oír cómo exponía cómo se llevó a cabo el negocio y la solvencia con la que detallaba las diferencias mercantiles y entre fideicomisos y contrataciones, dando detalles relevantes que aclaraban incluso las dudas del fiscal, Bonis se podría describir como el hombre al que incluso un Ateneo de la CUP le cedería el control de la tesorería.

Aunque no era un testimonio de las defensas, se han abonado a sacar provecho. Bonis hacía pausas cuando la fiscalía o la abogacía del Estado le formulaba preguntas con expresiones como «vamos a ver» o «le vuelvo a insistir» o un «¡no, hombre!». Con un estilo directo, ha desglosado cómo se inició el proyecto, cómo se buscó la financiación, qué contratos se firmaron de acuerdo con la legislación mexicana, y por qué se eligieron empresas canarias para realizar algunas de las tareas -«porque eran de su confianza».

En este sentido, ha hecho una radiografía de la tipología de los contratos de fideicomiso que construyeron la operación y el papel concreto de Iniciativas de Marketing, la empresa de Jordi Pujol Ferrusola, que, para no perder el control de la operación, a manos de Juandro SL -la empresa de Bonis- le retiró los «derechos políticos» de la sociedad, es decir, poder votar. Asimismo, ha dibujado la trazabilidad del dinero y el crédito puente que utilizaron para poder asumir el inicio del proyecto. Uno de los puntos divertidos de su testimonio ha sido cuando ha recordado las dificultades que encontró en el diseño inmobiliario porque parte del complejo turístico tocaba la península en la que desembarcó Hernán Cortés cuando descubrió Baja California. Curiosidades de la historia, uno de los héroes del españolismo marcado por los negocios del hijo del presidente que algunos creían que impulsó el Proceso. Jordi Pujol Ferrusola hoy sonreía desde la fila de sillas de los acusados.

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