La Agencia Tributaria ha dado el paso. La abogacía del Estado, que actúa en nombre de Hacienda, ha decidido personarse en la pieza del caso Plus Utra, donde el expresidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, es el principal imputado, sobre las joyas encontradas en su despacho durante el registro de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal del Cuerpo Nacional de Policía (CNP). De esta manera, los letrados de la Moncloa recogen el guante del magistrado instructor de la causa, José Luis Calama, quien les ofreció la personación al ser «potencial perjudicada».
Al fin y al cabo, el juez abrió esta pieza separada por un supuesto delito de contrabando y por delito fiscal. Una decisión que el juez acordó después de que la tasación que ordenó valorase las joyas en 1,3 millones de euros. Fuentes del gobierno español apuntan que la Agencia Tributaria está finalizando el escrito de personación, una vez han valorado la petición del juez y han analizado la tasación.
El juez concluía que la aparición de las joyas y su valor de tasación «revela un perjuicio patrimonial directamente conectado con ingresos de titularidad estatal cuya gestión corresponde» a la Agencia Tributaria. Por eso, Calama situó a Hacienda «como potencial perjudicada» y, por tanto, la ve legitimada «para ejercer las acciones penales y civiles que resulten procedentes».

«Herencias y viajes»
Calama encargó la valoración a una joyería «previa prestación de juramento o promesa». Cabe decir que ordenó que se hiciera un informe «con expresión de todos los requisitos necesarios con vista al cumplimiento de la cadena de custodia». Según el atestado de la UDEF sobre la entrada y el registro en el despacho del expresidente, la secretaria de Zapatero, presente en las diligencias, atribuyó el origen de las joyas a la herencia familiar de Sonsoles Espinosa, la esposa del exlíder socialista, y a «regalos de viajes».

