No se fían. Esta sería la síntesis de la resolución de la Sala Penal del Supremo que ordena que el exministro de Transporte, José Luis Ábalos, y su colaborador, Koldo García, permanezcan ingresados en prisión. Los magistrados han desestimado los recursos de apelación presentados por el aún diputado y García contra las interlocutorias de prisión provisional, comunicada y fianza, dictadas el pasado 27 de noviembre por el magistrado instructor del llamado caso Mascarillas, Leopoldo Puente.
En dos interlocutorias, de 23 y 15 páginas cada una y a las que ha tenido acceso El Món, la Sala de Apelación concluye que la situación de prisión es adecuada para evitar lo que califica de «alto riesgo» de que tanto Ábalos como García «puedan sustraerse de la acción de la justicia, ante la gravedad de las penas solicitadas para ambos por las acusaciones, la solidez de los indicios que las sustentan, y la inminencia de la vista oral». Es decir, el riesgo de fuga como argumento principal.
De esta manera, los magistrados Juan Ramón Berdugo, Antonio del Moral y Pablo Llarena han admitido las razones que tanto la Fiscalía como la acusación popular unificada impugnaron los recursos de apelación y solicitaron confirmar la situación de prisión sin fianza. De hecho, el ministerio público fue quien impulsó la orden de prisión una vez presentó su escrito de acusación.

Colaboración y «graves conductas»
Por otro lado, la resolución también recuerda la posible existencia de «otras graves conductas que se le imputan en la pieza separada abierta en esta Causa Especial». Es decir, el sumario sobre posibles comisiones irregulares a cambio de adjudicaciones de obra pública. Por otro lado, la resolución descarta que el mantenimiento de la prisión sea una presión para conseguir una confesión. «Resulta sencillo imaginar un acto de colaboración por parte de José Luis Ábalos que presente la necesaria relevancia para activar un atenuante analógico que permita una rebaja sustancial de las penas solicitadas», indican los magistrados pero lo excluyen como razón de prisión porque, entre otras cosas, sería ilegal.


