El PSC suma una nueva crisis a la ocasionada la semana pasada por la abstención de los dos concejales socialistas en Ripoll, que permitieron que la alcaldesa del municipio y líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, sacase adelante los presupuestos municipales. Ahora, el alcalde de la Paeria de Lleida, el socialista Fèlix Larrosa, intenta prohibir el burka y el niqab en el espacio público y en las oficinas municipales de la capital del Segrià, una medida que ya intentó implementar el exalcalde Àngel Ros, también socialista, y que chocó con el veto del Tribunal Supremo, al considerar que la medida se escapaba de sus competencias. La propuesta lanzada este martes por el gobierno municipal socialista ha recibido críticas por parte de grupos municipales de la ciudad, pero también ha provocado desavenencias internas en el seno del partido de Salvador Illa.

El mismo presidente de la Generalitat y líder del PSC ha afirmado que no le gusta la utilización del velo integral, pero también ha manifestado que hay que respetar la libertad religiosa, y ha subrayado que cuando ha ido a Lleida y ha paseado por la ciudad no se ha encontrado mujeres con esta vestimenta que cubre la totalidad del cuerpo y la cara. A pesar de esta valoración de pros y contras sobre la medida impulsada por un alcalde de su partido, Illa ha defendido en una entrevista en Onda Cero algunas regulaciones municipales como las impulsadas por el Ayuntamiento de Lleida, y ha negado que sean medidas racistas. «La ordenanza de espacio público y de convivencia dice que en la calle ni vas desnudo ni te tapas la cara. Y también hacen una mención específica a salvaguardar los derechos fundamentales en ámbito religioso. No hay acto racista aquí», ha manifestado.

El delegado del gobierno español en Cataluña, Carlos Prieto, también se ha pronunciado sobre la prohibición del burka y lo ha hecho en un sentido similar al del presidente de la Generalitat, pero ha ido más allá y ha dejado claro que no cree que la vestimenta sea un problema social. Así, Prieto ha asegurado que no le gusta esta vestimenta porque «atenta contra los derechos de las mujeres», pero ha remarcado que «no es un problema» que se vea en las calles del país. «¿De verdad nos tenemos que concentrar en el burka? Yo no lo creo», ha manifestado Prieto en declaraciones a Catalunya Ràdio tras la medida impulsada por la Paeria de Lleida. El delegado ha asegurado que visita muchas localidades del país y que «nunca» le han trasladado que el burka sea un problema. Aun así, el delegado del ejecutivo español ha dicho que las explicaciones sobre el porqué de la medida impulsada por los socialistas en Lleida las debería dar el alcalde, Fèlix Larrosa.

El delegado del gobierno español en Cataluña, Carlos Prieto, el alcalde de Lleida, Fèlix Larrosa, y el director general de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero, en el minuto de silencio en recuerdo de la joven leridana muerta en un accidente en Malawi / ACN

La medida provoca disparidad de opiniones entre los grupos municipales

Los grupos en la oposición en la Paeria de Lleida han reaccionado de formas muy diferentes a la iniciativa del gobierno municipal. Hay quienes están a favor, pero quieren analizar bien el texto de la propuesta incluida en la ordenanza. En cambio, hay grupos que se muestran frontalmente en contra de prohibir el burka y otros que recuerdan que esta medida ya se intentó durante la etapa del socialista Àngel Ros como alcalde y que el Supremo la tumbó. Así, grupos como Junts y PP han coincidido en la necesidad de prohibir el burka, y la exconsejera Violant Cervera, actualmente líder de la formación de Carles Puigdemont en la capital del Segrià, ha subrayado que el PSOE se opuso a la proposición de ley que presentó su partido en el Congreso para restringir el uso de esta vestimenta. En este sentido, ha remarcado que hasta que no se apruebe una ley superior, esta medida “no podrá salir adelante”.

Esquerra Republicana, por su parte, que ha dicho que aún no ha podido leer el texto de la propuesta, han puesto énfasis en el hecho de que el Supremo anuló la medida en la etapa de Àngel Ros con el argumento de que, en todo caso, esta medida debería introducirse con una ley de ámbito estatal. Finalmente, desde el Comú de Lleida, que remarcan que hay muy pocos casos de niqab y ninguno de burka en Lleida, han calificado de “irresponsable” centrar el debate en esto con la cantidad de problemas de civismo que tiene la ciudad, y ha instado al consistorio a trabajar con la comunidad musulmana para tratar esta cuestión, remarcando que las mujeres musulmanas deben tener participación.

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