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El grupo parlamentario de Junts per Catalunya ha formalizado esta mañana su exigencia al PSOE para que retire inmediatamente los dos reales decretos ley sobre vivienda que se llevan a votación en el Congreso de los Diputados. La decisión, avalada este jueves por la noche por unanimidad en la ejecutiva nacional de la formación, busca frenar lo que consideran que tendría «efectos negativos e irreversibles» sobre el mercado inmobiliario y sobre la situación de emergencia que atraviesan muchas familias.

Fuentes de la formación juntista enfatizan que la retirada de estos decretos es una «condición previa» e irrenunciable para continuar cualquier tipo de negociación. En lugar de las propuestas del ejecutivo de Pedro Sánchez, Junts reclama abrir una nueva etapa de trabajo conjunto para elaborar un nuevo marco normativo que incorpore «medidas efectivas» ante la grave crisis de acceso a la vivienda.

Una alternativa propia sobre la mesa

Para demostrar la voluntad de avanzar en la materia, Junts entregará hoy mismo una propuesta de real decreto ley redactada por su propio equipo. Según fuentes juntistas, este documento quiere servir de «punto de partida» para avanzar hacia una «solución real y solvente» que sea capaz de reunir un amplio apoyo en el Congreso de los Diputados. El texto elaborado por la formación independentista actúa, según detallan, con contundencia contra las prácticas de los fondos especulativos y fondos buitre, a la vez que refuerza la protección de todas las familias vulnerables.

Carles Puigdemont, Míriam Nogueras i Jordi Turull, durant l'executiva de Junts aquest dilluns a Perpinyà | Junts
Carles Puigdemont, Míriam Nogueras y Jordi Turull, durante la ejecutiva de Junts este lunes en Perpiñán | Junts

Con este movimiento, Junts quiere desplazar la presión hacia la Moncloa y evidenciar que la propuesta socialista carece de los apoyos parlamentarios necesarios. La ofensiva de Junts pone al límite el margen de maniobra del ejecutivo español en una de las carpetas más sensibles de la legislatura. Si el PSOE no acepta retirar los textos antes de la votación, se expone a un nuevo revés parlamentario que volvería a evidenciar la fragilidad de Sánchez en la cámara española y dejaría en el aire la estrategia estatal en materia de vivienda.

El PSOE rechaza retirar los decretos

A pesar de la presión de Junts, el gobierno de Sánchez ha dejado claro a la formación de Puigdemont que no retirará ninguno de los dos decretos de vivienda aprobados el martes en el Consejo de Ministros después de un tenso tira y afloja entre el PSOE y Sumar, los dos socios del ejecutivo. El ejecutivo estatal defiende que han trabajado «durante meses» para incluir la visión de los diferentes grupos parlamentarios y, a su juicio, los textos contienen medidas «eficaces» para frenar la especulación, los fondos buitre y los desahucios sin afectar a pequeños propietarios. «Ha llegado la hora de la verdad. PP, Vox y Junts deben elegir: o están con la mayoría social o con los especuladores. Mañana, su voto los retratará ante generaciones enteras», ha sentenciado el mismo Sánchez en X.

Desde Cataluña, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha calificado de «incomprensible e irresponsable» la decisión de Junts, a quien ha reclamado una rectificación. «No se puede decir que se defiende Cataluña mientras se bloquean medidas para garantizar el derecho a la vivienda», ha dicho en un mensaje bilingüe en X, donde ha reprochado a Junts, PP y VOX que no defiendan a los catalanes. La réplica de Junts no se ha hecho esperar. La presidenta del grupo parlamentario de Junts, Mònica Sales, le ha recordado el revés en vivienda en el debate de política general en el Parlament: «¿También les dirá irresponsables?», ha preguntado, defendiendo la decisión tomada por Junts porque consideran que votar a favor de unos «malos decretos» significaría «una derrota para los catalanes, simplemente, para evitar una derrota del PSOE».

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