El PSC y Esquerra Republicana de Catalunya continúan escenificando las tensiones en la negociación de los presupuestos. Este sábado ha sido el turno de los republicanos, que han utilizado el atril de la celebración de los 95 años del partido para insistir en el traspaso a la Generalitat de la recaudación del IRPF, la condición esencial para negociar las cuentas catalanas. Según Junqueras, ERC «quiere presupuestos, pero también el IRPF«, porque «es importante». «Como tantas otras cosas, y no queremos perder ninguna», ha añadido. Durante su ponencia, el líder republicano ha rechazado las «presiones» de los líderes socialistas, que se han intensificado en las últimas semanas: «Si las prisiones no nos han rendido, tampoco nos rendirá ninguna presión«, ha espetado.

Junqueras ha insistido en la importancia de la recaudación del IRPF como una medida esencial «para el bien de todos». «Porque tenemos derecho, porque tenemos la razón y tenemos la fuerza democrática si así lo quiere la gente de este país», ha justificado. También ha reservado parte de su discurso para el resto de partidos catalanes, así como a la sociedad civil, porque «muy a menudo no nos acompañan tanto como quisiéramos y como el país necesita». Se ha dirigido, de esta manera, a las formaciones de «tradición democrática» y a los agentes sociales y económicos, que considera también beneficiarios de sus acuerdos económicos con la Moncloa. «Cuando defendemos un buen modelo de financiación o la recaudación de impuestos, lo hacemos para mejorar la vida de toda la gente de este país», ha declarado.

El president d'ERC, Oriol Junqueras, i la secretària general del partit, Elisenda Alamany / ACN
El presidente de ERC, Oriol Junqueras, y la secretaria general del partido, Elisenda Alamany / ACN

Alamany «no acepta lecciones»

Antes que Junqueras, ha participado en la celebración la secretaria general del partido, Elisenda Alamany. En su intervención, Alamany ha abordado la polémica generada por sus declaraciones sobre el «gran reemplazo» -una referencia a una teoría de la conspiración ultraderechista, formulada por el extremista francés Renaud Camus- de los comercios históricos y de barrio en la ciudad. En un vídeo en sus redes sociales, la concejalía de Barcelona denunciaba la proliferación de supermercados 24 horas en Barcelona, establecimientos mayoritariamente dedicados a los turistas. Durante su ponencia, Alamany ha reconocido que «no siempre ha sido acertada a la hora de poder o saber explicar» puntos de su programa. Aun así, asegura que «no acepta ni una sola lección» por parte de los críticos. «ERC es el partido con más tradición antifascista, antirracista y con más fusilados a sus espaldas», ha concluido.

Más allá de la polémica, Alamany ha reivindicado la función del partido en el Ayuntamiento de Barcelona y el resto de corporaciones municipales donde está presente. «Seguimos siendo este partido republicano municipalista, que tiene la vocación de entender la nación entera», ha reflexionado. En este sentido, marca las elecciones municipales del 2027 como uno de los «objetivos principales de ERC». Esquerra, ha destacado, «no desaparece cuando llegan las dificultades». En un momento de retroceso autoritario como el actual, en este sentido, sostiene que «solo nos quedan dos opciones: o bien bajar los brazos, o bien rebelarnos».

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