La sesión de control de este miércoles en el Parlamento de Cataluña se ha convertido en un verdadero campo de batalla electoral, como ya ocurrió en el 86º aniversario del asesinato de Lluís Companys. Con el horizonte de las elecciones españolas del próximo 29 de noviembre ya fijado en el calendario, los grupos parlamentarios han aparcado la gestión cotidiana para atrincherarse en las posiciones partidistas, intercambiando reproches cruzados y marcando perfil propio en un pleno impregnado de precampaña. La amnistía, el 155, la centralidad de Junts, la pugna entre socialistas y populares por la Moncloa, la vivienda, la dimisión de Montse Mínguez y el catalán han sido elementos que han servido a los grupos parlamentarios y al presidente de la Generalitat para convertir el pleno de esta mañana en una guerra de trincheras.
La presidenta del grupo parlamentario de Junts per Catalunya, Mònica Sales, ha lanzado reproches a Illa por querer «colgarse medallas» por la aplicación de la amnistía, recordándole que, primero, se opuso y después tuvo que «tragársela» porque el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, necesitó los siete diputados de Junts en el Congreso. Además, Sales ha cargado contra el «progresismo» del PSC después de que Illa hiciera un llamado a elegir entre progresismo e involución en las elecciones españolas. Así, la juntaire le ha recordado el apoyo del PSC al 155, las manifestaciones con Sociedad Civil Catalana y el pacto con el PP para quitar la alcaldía a Xavier Trias en Barcelona. Illa, en su turno de respuesta, ha instado a Junts a no quedarse en el medio: «No es momento de estar en el medio ni de ser equidistante, toca elegir: o gobierno progresista o gobierno involucionista». En este sentido, ha señalado que con PP y Vox los dirigentes políticos amnistiados no habrían «recuperado sus derechos políticos». «Si fuera por Feijóo y Abascal no estarían hoy aquí», ha rematado.
ERC también ha sacado la bandera de la amnistía en la sesión de control de este martes, pero con un tono más calmado que en el tira y afloja con Junts. El presidente del grupo parlamentario de ERC, Josep Maria Jové, ha celebrado que el Tribunal Supremo ha «claudicado» y ha recordado a Illa que ahora toca «afrontar la resolución del conflicto político» porque, si no lo hace, «la historia lo juzgará». A pesar de admitir el cambio de opinión del jefe del ejecutivo con la medida de gracia, ha vuelto a reprochar al presidente de la Generalitat que votara con PP, Vox y Alianza Catalana contra una propuesta de resolución «antifascista» por el simple hecho de que incluya el ejercicio del derecho a la autodeterminación y ha criticado que «dé la espalda» a los espiados con Pegasus porque esto, según ERC, deja en «entredicho» su calidad democrática. «Ustedes tienen un proyecto y yo defiendo otro», ha contestado Illa, que ha dejado en manos de los ciudadanos elegir entre una propuesta y la otra.

«Modo electoral» entre Illa y Alejandro Fernández
El tono del debate se ha vuelto más agrio con la intervención del presidente del grupo parlamentario del PP, Alejandro Fernández, que ha reprochado a Illa el «modo electoral» de la última sesión de control, y lo ha atribuido al nerviosismo por la cita electoral que hay dentro de poco más de un mes. Fernández ha vinculado el futuro político del presidente del gobierno español con el de la Generalitat: «Si cae uno, caerá el otro». «Ustedes no merecen continuar gobernando, merecen pasarse una temporada en la oposición y en el rincón de pensar», ha rematado. En el turno de respuesta, Salvador Illa le ha enumerado una serie de mejoras impulsadas por los socialistas y ha acusado al popular de estar «fuera de cobertura». «Esté usted pendiente no sea que acabe su trayectoria política antes de tiempo», le ha dicho. «Una advertencia que ha tenido respuesta por el líder del PP, que le ha recordado que «todos los que me han dado por muerto han acabado desfilando antes que yo».
Por otro lado, el portavoz del grupo parlamentario de Vox, Joan Garriga, ha acusado al ejecutivo de Illa de traicionar al campo apostando por los productos de Marruecos. También ha vinculado al PSOE y al PSC porque hasta hace unos días Montse Mínguez era la portavoz de los socialistas españoles y ha reprochado a los socialistas que «mienten» con la vivienda. «Motosierra, motosierra y motosierra», le ha contestado el presidente de la Generalitat, y ha acusado a los de Santiago Abascal de ir «siempre» contra Cataluña. «Cataluña les ha dado la espalda y les continuará dando la espalda durante mucho tiempo». Volviendo al bloque de las izquierdas, los Comunes han vuelto a presionar con la vivienda porque «no están dando la batalla» en este ámbito.
«Solo necesitan la mínima excusa para detenerse», ha dicho la presidenta del grupo parlamentario de los Comunes, Jéssica Albiach, recordando la unidad antidesahucios, que hace un año que debería estar en marcha; las sanciones a quienes se saltan la ley por el derecho a la vivienda, con solo 12 sanciones; y la prohibición de las compras especulativas. El jefe del ejecutivo se ha defendido de los ataques sacando pecho porque «los que más hacemos somos nosotros» y ha dicho que la ley para la prohibición de las compras especulativas «se tiene que hacer con rigor». «Se está comparando con Ayuso en materia de vivienda», le ha replicado la líder de los Comunes, que ha reclamado «rigor» a Salvador Illa.

La CUP recuerda que PSC bloqueó una propuesta sobre el catalán en la escuela
Por otro lado, la presidenta del grupo parlamentario de la CUP, Pilar Castillejo, ha exigido a Illa más contundencia en la defensa del sistema de inmersión lingüística, después de que el PP amenazara con cargarse la inmersión. Para la CUP, el ejecutivo debería «gobernar» e impulsar cambios legislativos ahora para «garantizar poder blindar» el modelo de escuela catalana. Así, ha recordado que los socialistas, junto con el PP y Vox, bloquearon en abril de 2026 la tramitación de la proposición de ley sobre usos lingüísticos en la escuela impulsada por la CUP, Plataforma por la Llengua y la PIEC. «No puede usar la amenaza de la derecha para pedir apoyo mientras se bloquean herramientas para defendernos”, ha reprochado, instando a Illa a “actuar y garantizar» el catalán en la escuela en cualquier escenario futuro. El jefe del ejecutivo ha asegurado que se mantendrá «firme» y ha pedido el «apoyo de esta cámara» para defender la lengua. Finalmente, Sílvia Orriols ha asegurado que su formación es la «única que no coarta la libertad de expresión» en el Parlamento, y ha alertado que las redes sociales están llenas de personas de Marruecos que piden el voto a favor del PSOE. Illa la ha acusado de demagoga, maleducada, ignorante y provocadora, de trabajar para generar odio en Cataluña, y le ha reprochado su posición respecto a las pensiones: «Usted dice que es una estafa piramidal. La estafa es usted».

