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A las diez en punto de la noche dos veteranos de la televisión y del periodismo como Lluís Falgàs y Gemma Nierga han concelebrado este domingo por la noche el primer debate electoral de las elecciones al Congreso del 29-N. Un debate en RTVE –con La 2Cat y Ràdio 4 como marcas territoriales– con representantes de las listas por Barcelona de todos los partidos que actualmente tienen representación en las cámaras estatales. El debate ha sido inédito, porque se celebra a cuatro días de comenzar oficialmente la campaña, pero esto le ha dado aún más intensidad, que se ha hecho notar solo al empezar el turno de la primera intervención, normalmente de cortesía y presentación.

Así, Jordi Hereu, del PSC; Gabriel Rufián, de ERC; Míriam Nogueras, de Junts per Catalunya; Ernest Urtasun, de Frente Amplio; Xavier García-Albiol, del PP, y Juan José Aizcorbe, de Vox, se han visto las caras en los estudios de Sant Cugat del Vallès. De hecho, Albiol no confirmó su participación hasta el viernes a última hora y cabe destacar que había dos ministros en funciones, Hereu y Urtasun. Todo apunta que el partido de Feijóo arrugaba la nariz desde Madrid ante este debate, pero la franquicia catalana se puso firme. Un debate, en principio, dividido en cuatro bloques. En primer término, servicios públicos e infraestructuras; en segundo término inmigración, convivencia y seguridad; un tercero sobre vivienda y el coste de la vida y, un cuarto bloque de pactos políticos y modelo territorial.

La confrontación ha estado marcada por el binomio PP-Vox que regala una autopista al PSC, Comuns y ERC y también permite a Junts vender su pescado de no estar ni con unos ni con otros. Pero la política es más compleja. Rufián le ha hecho la pascua a Nogueras recordándole sus votaciones con populares y Vox, pero Nogueras se ha defendido presumiendo de trabajo hecho en Madrid y apuntando que el candidato de ERC solo hace «charlatanería» y, incluso, «birras». Hereu ha intentado presentarse de manera institucional aprovechando los datos del gobierno español y las inversiones previstas o hechas en Cataluña. Aunque Urtasun ha reivindicado las grandes reformas sociales de Sánchez como efecto de la presión de Sumar y Comuns. El debate no ha tenido acritud ni tampoco ataques desaforados, como si ninguno de los candidatos quisiera hacerse daño. La sensación es que ha sido un partido de pretemporada. Todos se querían probar, pero nadie quería lesionarse antes de tiempo.

Foto de familia de los candidatos en el debate de TVE del 29-N/QS
Foto de familia de los candidatos en el debate de TVE del 29-N/QS

Trenes y pensiones

El debate ha comenzado con interrupciones entre candidatos en el turno de inicio. Ahora bien, de entrada los candidatos más que arañarse se han enseñado los dientes. Pero muy pronto se ha animado porque han hablado de infraestructuras y de pensiones. La trifulca se ha servido justo después de que todos expresaran su condolencia por las víctimas del accidente de Urda. PP y Vox han cargado las tintas contra el PSOE y PSC y sus socios parlamentarios, mezclando los casos de corrupción del Ministerio de Transportes con los desastres de la red viaria ferroviaria. La respuesta de Urtasun ha sido que el gobierno del PSOE y Sumar ha tenido que recuperar la pérdida del 46% de inversión ferroviaria. Nogueras ha reclamado la dirección de Rodalies y Rufián, siguiendo el hilo de su estrategia, le ha pedido que no venda «ni fantasía ni toxicidad» porque no es posible de un día para otro gestionar los trenes. También el republicano ha buscado el cuerpo a cuerpo con PP, apuntando que si gobernara Alberto Núñez Feijóo «las vías serían de plástico y los trenes de madera» por su tendencia a la liberalización.

Después de este aperitivo, el ambiente se ha agitado más con la entrada al debate de las pensiones. Rufián ha acusado a Vox y PP de querer cambiar las pensiones si tienen la mayoría. De hecho, el republicano ha dicho al de Vox que, si fuera por la formación de Santiago Abascal, «no habría trabajadores sino esclavos». Albiol ha garantizado que no se recortará el sistema de pensiones y que se actualizarán con el IPC después de calificar el debate de las pensiones de «mezquindad». Hereu ha aprovechado para separar los partidos en «dos modelos», entre quienes «recortan» y quienes «invierten». «Los que recortan nunca serán la solución», ha dicho. Aizcorbe ha propuesto revisar los Pactos de Toledo para enderezar el sistema de pensiones.

La inmigración, la vivienda y Cataluña

En el segundo bloque combinaba seguridad e inmigración. La previsibilidad del debate en esta materia no ha fallado. Hereu ha defendido la gestión de la Cataluña de la «prosperidad y la convivencia». En este sentido, se vanagloriaba de fortalecer las políticas de seguridad con el proyecto de llegar a tener 25.000 mossos y la creación de 91 juzgados. «Esto es hacer convivencia», ha subrayado. Albiol, consciente de que este era su momento, se ha comprometido a «cerrar puertas a la inmigración irregular». «Hay un grueso de inmigrantes que vienen a delinquir», ha enfatizado sobre el problema de las ocupaciones. Rufián ha propuesto «derechos y deberes» para la inmigración, pero con convivencia e inclusión, y que, se diga como se diga, quien la haga la pague. Nogueras ha manifestado lo que su formación explica desde hace meses: «Lo que hace falta es orden, más control y restricciones de entrada». Aizcorbe ha planteado mano dura con la inmigración para que «no cambien campanarios por minaretes».

La vivienda también ha sido uno de los puntos de debate más intensos. Rufián ha vuelto a marcar el debate situando en el mismo bando a PP, Vox y Junts. De hecho, el republicano ha echado vinagre en las heridas acusando a la juntera de votar de manera «autolesiva» y «contra medio millón de catalanes». Nogueras, sin embargo, ha contraatacado identificándose como un «hongo» en una campaña españolizada porque su lista no lleva «a nadie de Madrid». Estar en el medio ha sido la munición que ha utilizado Nogueras, señalando que ni con el PP ni con el PSOE el dinero llega a Cataluña. Urtasun se ha vanagloriado de liderar la protección de la vivienda y de forzar al PSOE a modificar leyes protectoras para los inquilinos. Hereu ha defendido la gestión del gobierno de Pedro Sánchez y Albiol los ha acusado de promocionar la ocupación.

En el tramo final ha llegado la cuestión más propiamente catalana. Albiol se ha desmarcado de la idea Cayetana Álvarez de Toledo de retirar la traducción simultánea en el Congreso para que se pueda hablar catalán, pero, en cambio, ha propuesto «revisar la inmersión de arriba a abajo porque ha sido un fracaso». Vox no ha tenido miramientos y ha reivindicado eliminarla. Rufián, Nogueras, Urtasun y Hereu la han defendido estableciéndola como modelo de integración.

El minuto final ha servido a los candidatos para sintetizar sus propuestas y añadir el punto viral que debe circular por las redes. Albiol ha acusado a Ada Colau de llenar Barcelona de «perroflautas«. Rufián ha pedido el voto progresista para detener lo que vendrá, que no es únicamente la alternancia. Vox ha pedido detener la islamización y defender la identidad catalana. Hereu ha aprovechado para distinguir el gobierno que invierte del que recorta y ha recordado que Cataluña se juega en estas elecciones su autogobierno. Urtasun ha destacado los logros sociales conseguidos, según él, gracias a su espacio político dentro del gobierno de Pedro Sánchez, y Nogueras ha subrayado que es el único partido de obediencia estrictamente catalana que concurre al 29-N.

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