Crónica de una muerte anunciada. La aventura de Jaume Giró en Junts per Catalunya ha llegado a su fin de forma abrupta tras meses de desacuerdos. El exconsejero de Economía de la Generalitat durante el gobierno de Pere Aragonès, Jaume Giró, ha roto el carnet de la formación del presidente en el exilio, Carles Puigdemont, y se ha dado de baja de Junts después de meses de desacuerdos entre el exdiputado y la dirección del partido.
Giró llegó a Junts después de formar parte de la candidatura que impulsó, de nuevo, Joan Laporta a la presidencia del Fútbol Club Barcelona en el año 2021. Una candidatura en la que Giró iba a ser el nuevo vicepresidente económico del club, pero que en el último momento se desdijo por discrepancias con la forma de gestionar el club de Laporta. Una salida del mundo del fútbol que hizo que Giró acabase aterrizando en la política de la mano de Junts.
Jaume Giró fue uno de los grandes fichajes de Puigdemont en el año 2021 y ocupó la Consejería de Economía en el Gobierno de Pere Aragonès a pesar de no tener experiencia política previa. Durante su aventura al frente de la consejería, Giró consiguió aprobar los presupuestos de 2022 y tenía preparados los de 2023, pero en octubre de 2022 Junts rompió con ERC y los diputados de Junts abandonaron el gobierno.
En las últimas elecciones, las de 2024, Giró formó parte de las listas de Junts y consiguió un escaño en el Parlamento de Cataluña, una aventura política que comenzó a torcerse en septiembre de 2025 cuando la ruptura entre Giró y la formación de Junts comenzó a hacerse evidente después de que dejara su escaño y la ejecutiva del partido con críticas hacia la dirección del partido.

Fuera de la política pero en las apuestas para ser alcaldable
Aunque Giró abandonó la primera línea política en septiembre de 2025, continuó siendo una figura relevante en la política catalana, especialmente en Barcelona. El exconsejero apareció en las apuestas para ser el futuro alcaldable de Junts -ahora ya confirmado Jordi Martí- y tomar el relevo de Xavier Trias en un grupo municipal de Junts que se había dividido entre Waterloo y Barcelona. No solo Junts se interesó por esta posibilidad, sino que Aliança Catalana también sondeó a Giró para encabezar la lista en la capital catalana y dar un golpe de efecto con una figura de renombre y ‘robada’ al competidor directo.

