La plataforma catalana Filmin ha reaccionado a la polémica por la programación del documental Ícaro: la semana en llamas, que blanquea la actuación de la policía española en Urquinaona a raíz de las protestas por la sentencia del Procés de 2019, y ha defendido su inclusión en la empresa de vídeos a demanda. El cofundador y director editorial de la compañía, Jaume Ripoll, se ha mostrado consciente de que los hechos del Primero de Octubre son «una herida abierta para la sociedad catalana», y ha remarcado que la inclusión del documental en el catálogo de la plataforma «no equivale a suscribir su enfoque». Asimismo, ha querido dejar claro que Filmin «no censura películas por su orientación ideológica» y ha defendido que su inclusión dentro de su catálogo es un síntoma de «pluralidad».

«Somos una empresa con sede en Barcelona, fundada en 2007, y sabemos que este debate no es abstracto: atraviesa familias, círculos de amistades y entornos laborales», admite Ripoll en una carta difundida a través de las redes sociales, y también se ha mostrado comprensivo con «el malestar y las críticas» que ha suscitado el documental. El cofundador de la compañía apunta que el documental, como cualquier obra, tiene «un punto de vista» y «no pretende abarcar toda la complejidad de lo que sucedió». Aún así, ha remarcado que el documental no ha sido producido ni distribuido por Filmin. «Es una incorporación por tiempo limitado que deja el catálogo el 31 de enero».

Jaume Ripoll ha defendido el «compromiso» de la plataforma con el cine y el documental «como herramientas para entender, contrastar y debatir dentro del marco legal». «Creemos que la pluralidad no se proclama: se demuestra con un catálogo tan diverso como el nuestro» dice, y recuerda que hay varios trabajos vinculados al debate «político y cultural catalán», como L’endemà, Catalunya-Espanya, Ciutat morta o Quatre d’onze, castell per la independència.

Ripoll reivindica el «espíritu crítico»

Ante la reacción de usuarios que se han dado de baja de la plataforma por la inclusión del documental y los llamados al boicot a la compañía, el cofundador de Filmin agradece los mensajes que han recibido y asegura que los leen con «respeto». «Nos ayudan a pensar y a mejorar», apunta, pero considera «importante» recordar que el cine «no debe servir para confirmar lo que ya pensamos, sino también para ayudarnos a mirar de frente aquello que nos incomoda, con espíritu crítico».

Comparte

Icona de pantalla completa