El Govern aprobará este viernes los presupuestos de la Generalitat en un consejo extraordinario, pero sin tener el apoyo de Esquerra Republicana (ERC) asegurado. El proyecto de ley que la consejera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, entregará al Parlamento alcanza casi los 50.000 millones de euros e incrementa el gasto en 9.100 millones respecto a los últimos presupuestos aprobados, los de 2023. Este es el primer paso para sacar adelante las cuentas de la administración, pero aún tendrá que esperar a recibir el aval de la cámara catalana. Un paso que, a estas alturas, parece complicado, ya que los presupuestos de Illa solo cuentan con el apoyo de los Comuns, con quienes rubricaron un acuerdo la semana pasada a cambio de la prohibición de la compra especulativa de vivienda. ERC, sin embargo, mantiene su ‘no’ y, tal como anunció su líder, Oriol Junqueras, tienen la intención de presentar una enmienda a la totalidad si el Govern no cumple con sus compromisos. Aparentemente, las negociaciones entre los dos partidos se encuentran en punto muerto.
A lo largo de esta semana, los republicanos han dejado claras sus intenciones: tumbar las cuentas de Illa si no hay avances con el compromiso de recaudar el IRPF, un condicionante que depende de Pedro Sánchez, pero donde el presidente de la Generalitat también juega un papel relevante. Illa ha reiterado su «compromiso» con la recaudación del IRPF, pero el Ministerio de Hacienda –que tiene las competencias de este tributo- mantiene la puerta cerrada a cederlo al 100%. Aún más, el gobierno español considera que los gestos que pide ERC solo se pueden encaminar a través del compromiso alcanzado en la última comisión bilateral entre Estado y Cataluña. Las negociaciones con los republicanos por las cuentas catalanas continúan estancadas, a pesar de que desde ERC mantienen que aún están abiertos a seguir acercando posiciones. De hecho, ayer mismo, Junqueras e Illa acordaron alargar la tramitación parlamentaria hasta abril para darse más tiempo de margen.

Los republicanos mueven ficha en el Congreso
Este mismo viernes, los republicanos ya han hecho un gesto de buena fe con el gobierno de Illa y han registrado en el Congreso de los Diputados una ley para crear el Consorcio de Inversiones, un texto que ha sido pactado tanto con la Moncloa como con el Palau. La propuesta establece la constitución de un consorcio paritario entre el Estado -a través del Ministerio de Transportes, de Óscar Puente- y la Generalitat, el cual deberá elaborar un plan plurianual de inversiones; hacer el seguimiento y control de la ejecución; coordinar a los entes estatales inversores e impulsar medidas correctoras cuando los plazos o los niveles de ejecución no se ajusten a los acuerdos. Un movimiento en la cámara baja que mantiene la apuesta por el acuerdo a tres bandas con el gobierno español y el gobierno de la Generalitat, y que demuestra que aún hay espacio para el entendimiento entre Illa y Junqueras para los presupuestos catalanes.
Esta misma mañana, el vicesecretario general de comunicación de ERC, Isaac Albert, ha señalado que «discrepancias» entre PSC y PSOE en cuanto a la recaudación del IRPF, lo que genera espacio de maniobra para negociar. Por ello, ha afirmado que el compromiso expresado por el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, del pasado viernes «no duró ni 5 minutos» porque la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, lo desmintió poco después: «No tengo por qué dudar de la palabra de Illa, pero no basta con decirlo. Se deben hacer efectivos los acuerdos y debemos ver que hay una vía transitable hacia el IRPF», ha aseverado Albert en una entrevista en Ser Catalunya. Después de que este jueves la consejera Romero hiciera referencia al texto sobre el impuesto acordado entre gobiernos en la última reunión Bilateral de julio, el portavoz de los republicanos ha apuntado que «este es un camino importante a recorrer», lo que deja entrever una vía negociadora entre republicanos y socialistas que podría transformarse en el apoyo a los presupuestos de Illa.


