El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, sigue con su guerra judicial con el juez de instrucción 41 de Madrid, Juan Carlos Peinado; quien procesó a su esposa, Begoña Gómez, por cuatro delitos como malversación, tráfico de influencias, corrupción en los negocios y apropiación indebida. Sánchez ha subido el tono contra el juez instructor de la causa contra su pareja y ha asegurado que lo que le pide al poder judicial «es que haga justicia. Y como estoy convencido de que el tiempo pondrá todo y a todos en su lugar, pues no tengo que decir más. Continuemos».

En una rueda de prensa después de su visita institucional a China, y recogida por la ACN, Sánchez se ha mostrado beligerante contra el juez que investiga a su esposa y desde la Moncloa ya se apresuraron el pasado lunes a cargar contra la interlocutoria de Peinado asegurando que la comparación de los hechos investigados con comportamientos “propios de regímenes absolutistas” es indignante.

Pedro Sánchez y Begoña Gómez, en un acto del PSOE/Europa Press
Pedro Sánchez y Begoña Gómez, en un acto del PSOE/Europa Press

Begoña Gómez, procesada por cuatro delitos

El pasado lunes Peinado finalizó la instrucción del caso contra la esposa del presidente español por supuestas irregularidades en la creación de una cátedra en la Universidad Complutense de Madrid, el uso de una asesora de la Moncloa para asuntos personales y la apropiación indebida de un software. Según el juez Peinado, Gómez se habría aprovechado de su posición como esposa del presidente español para conseguir ventajas en la creación y financiación de esta cátedra. El titular del juzgado de instrucción 41 de Madrid también señala que un patrocinio empresarial de la cátedra habría sido una “retribución encubierta” vinculada a futuros beneficios en adjudicaciones públicas. Por estos hechos Peinado acordó procesar a Gómez por los supuestos delitos de malversación, tráfico de influencias, corrupción en los negocios y apropiación indebida.

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