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El ministro de Transportes, Óscar Puente, suspendió la agenda tras el accidente ferroviario entre dos trenes en Toledo, recogió información desde el centro de mando de Adif en la estación de Atocha (Madrid) y, en una comparecencia posterior, calificó de “inexplicable” la orden que se dio al maquinista del AVE de reanudar la marcha con normalidad. Este análisis ha encendido los ánimos de los sindicatos, que también han cargado contra la filtración de los audios del accidente. “Son grabaciones sesgadas y es alarmante que se filtre información antes de que se haya elaborado una investigación independiente de los hechos”, ha recogido la organización mayoritaria Semaf. El resto de sindicatos, incluidos también CCOO y UGT, han pedido responsabilidades directas al ministro. 

La mayoría se han mostrado prudentes con los hechos, pero han cargado contra las explicaciones dadas por Puente. El ministro admitió que el sistema de seguridad falló en el tramo del accidente, atribuido por el gobierno a decisiones personales de los trabajadores que no habrían respetado los protocolos establecidos para estos casos. UGT y CCOO –los dos sindicatos con más representación del Estado– han cargado contra estas explicaciones. “Después de lo que pasó en Adamuz”, ha apuntado la UGT, “ya deberíamos haber aprendido que no hay espacio para juicios anticipados ni explicaciones precipitadas”.

CCOO también ha lamentado que haya “conclusiones precipitadas” en referencia a un “posible error humano” y ha denunciado “la señalización pública” a un trabajador del centro de mando por parte de Puente, sobre quien ha pedido el cese “inmediato”. En la misma línea, la UGT ha recordado al ministro que “señalar compañeros no es asumir responsabilidades” y que las deficiencias de Adif “no pueden pagarlas aquellos que sostienen el ferrocarril en su día a día”. “¿Y las decisiones de su gestión, de los recursos disponibles y las condiciones en las cuales trabajan los profesionales de Adif? Todo esto tampoco es responsabilidad de su ministerio”, sentencia el sindicato en un comunicado. De forma más indirecta, UGT también señala a Puente, a quien recomienda “mirar hacia arriba”, hacia aquellos “que dirigen el sistema ferroviario”.

El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, y el de CCOO, Unai Sordo, en un minuto de silencio en Atocha | ACN

La CGT también ha cuestionado que el accidente pueda explicarse “analizando únicamente el último escalón de la cadena” y ha rechazado la “señalización pública” de un trabajador. La organización anarcosindicalista, cuarta en número de afiliados a Renfe, ha lamentado que la actuación “puntual” de un trabajador del centro de mando sirva como explicación anticipada de los hechos y ha exigido un análisis integral del sistema ferroviario. El sindicato ya planteó modificar un decreto para garantizar pausas efectivas y límites a la actividad en la línea accidentada. 

Por otro lado, los sindicatos sectoriales también han cuestionado el papel del gobierno español las horas posteriores al accidente. El CSIF fue de los primeros en quejarse de la reacción de Puente, calificando de “inaceptable” las críticas hacia un trabajador de Adif. Los audios filtrados a la prensa tampoco han ayudado a calmar los ánimos. “Es inaceptable que señale públicamente a un trabajador de Adif como chivo expiatorio cuando la investigación acaba de comenzar”, ha criticado el portavoz del sindicato, Pedro Povedes, que también ha acusado al ministro de dejar a sus trabajadores “a los pies de los caballos”.

Por otro lado, Semaf ha aprovechado el accidente para reivindicar una vez más que “se está circulando en situaciones degradadas”. El sindicato, que no ha pedido explícitamente la dimisión de Puente, ha mantenido la huelga de estos días en la que justamente se reclamaba más seguridad en las vías. “Nos estamos centrando erróneamente en buscar culpables. La culpa no evita accidentes, determinar las causas sí”, ha apuntado el secretario general, Diego Martín.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, en la primera comparecencia para explicar el accidente ferroviario de Toledo / Europa Press
El ministro de Transportes, Óscar Puente, en la primera comparecencia para explicar el accidente ferroviario de Toledo / Europa Press

Trabajadores de Adif piden “más seguridad”

Cientos de trabajadores de Adif han guardado un minuto de silencio en la estación de Sevilla-Santa Justa, el destino donde habrían terminado sus trayectos los dos trenes accidentados. El comité de empresa de Adif en esta localidad ha reclamado las “medidas necesarias” para evitar más tragedias ferroviarias. El accidente de Toledo, que ha dejado un mínimo de 69 muertos, se suma al accidente de enero en Adamuz (Andalucía), con 41 muertos, y de Gelida, donde murió un maquinista en prácticas. 

En una comparecencia este viernes, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ha admitido que la confianza en la línea de alta velocidad está “quebrada” y ha prometido “soluciones” para restaurar la fiabilidad ferroviaria. Fuentes de la Moncloa aseguran en diferentes medios españoles que la confianza del presidente en el ministro Puente continúa intacta y que se descarta cualquier petición de dimisión antes de las elecciones del 27 de noviembre. 

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