A pesar de las presiones indirectas que podrían hacer sospechar algún movimiento de contraprogramación, la ANC aún ha demostrado que tiene cuerda. Este mediodía ha podido reunir a miles de personas -30,000 según la organización y 8,000 según los números de la Guardia Urbana- para protestar por el fiasco total de Rodalies que ha detenido el servicio ferroviario en Cataluña. Otras entidades, algunas con el sello independentista, también han convocado una manifestación para esta tarde por exactamente el mismo motivo. La ANC ha mostrado los dientes y ha reivindicado la independencia como «la única vía para acabar el desastre de Rodalies».

Ahora bien, no se han querido sumar a la convocatoria de la Asamblea por «no politizar la protesta». Un argumento curioso porque la desinversión y la falta de mantenimiento de Adif y Renfe es una decisión eminentemente política. Al fin y al cabo, Renfe no se ha comprometido a recuperar el servicio hasta finales de abril. Entre los participantes se contaban la dirección de la ANC, con Lluís Llach a la cabeza, y entre las filas de la manifestación, el presidente de Òmnium, Xavier Antich, que también participará en la tarde así como Jordi Domingo, presidente del Consell de la República y convocantes de la manifestación.

Además, Junts se ha volcado en la protesta con el secretario general de la formación, Jordi Turull, que acompañaba a los primeros espadas del partido. También ERC ha hecho acto de presencia con Laura Pelay, vicesecretaria general del Mundo del Trabajo y Partido Abierto. Delegaciones de Poble Lliure, JNC, la Intersindical y la activísima Asamblea de Jóvenes también han ocupado tramos de la manifestación. En la cabecera también ha asistido Carme Forcadell, expresidenta del Parlamento.

Manifestantes en la manifestación convocada por la ANC / ACN-Jordi Borràs

La ANC había convocado antes y con una idea clara, si los trenes siguen en manos de España, Cataluña perderá el tren. Por ello, considera que el desbarajuste y el caos de Rodalies es un reclamo de adscripción al independentismo. Si la movilidad en Cataluña continúa dependiendo de España, el fracaso está garantizado. Por eso, la entidad presidida por Llach ha decidido iniciar una movilización como la que en 2007 sacó a la calle a miles de catalanes por el agravio que sufría Cataluña con las infraestructuras. Sea como sea, este mediodía la ANC ha llenado la estatua de Rafael Casanova con el objetivo de hacer sentir la indignación popular por el constante desastre de Rodalies. Llach, aseguraba en una entrevista a El Món, publicada este sábado, que la manifestación también debía servir para hacer «darse cuenta a los catalanes de que somos tratados como una posesión colonial». La manifestación ha terminado con discursos por parte de Jordi Domingo y de Llach en la Plaza Sant Jaume, con críticas directas a las entidades que han buscado descafeinar la protesta. «Complicidades todas, lecciones ninguna», ha advertido. Para reclamar echar «fuera al Gobierno traidor por sucursalista, mentiroso e ineficaz».

Banderas esteladas en la manifestación de este sábado de la ACN / Quico Sallés

Cohetes y vallas al suelo en la Prefectura

La manifestación ha transcurrido con un tono bastante reivindicativo y con bastante tranquilidad. La banda sonora de la protesta se ha llenado con «Puta España, Puta Rodalies!», «Fuera España de Cataluña», «Echamos a Renfe de Cataluña» y clásicos habituales como «1 de octubre ni olvido ni perdón» o Urquinaona lo volveremos a hacer!». Temas que han sonado con más fuerza cuando se ha llegado a la simbólica plaza. Ahora bien, cuando la riada de gente ha bajado por Via Laietana y se ha acercado a la Prefectura del Cuerpo Nacional de Policía el ambiente se ha exaltado. Los manifestantes han comenzado a gritar con vehemencia «¡Fuera las fuerzas de ocupación!» o «1-O, ni olvido ni perdón».

Solo la cantera de la ANC, que había protagonizado algunos de los actos más contundentes como alguna pintada o bote de humo, ha terminado de exaltar el gallinero con lanzamiento de cohetes -de tamaño pequeño- botes de humo, y alguna lata. Asimismo, una quincena de jóvenes han comenzado a mover las vallas hasta que han desmontado el cordón. Entonces, la Unidad de Intervención Policial del CNP se ha preparado con escudos y dos escopeteros para afrontar un posible embate y una dotación de la ARRO de los Mossos también se ha colocado el casco. La cosa no ha ido más allá de hacer «calvos» a los policías -enseñar el trasero- y reprochar su agresividad durante el referéndum y acusar a los Mossos d’Esquadra de colaboracionismo. La manifestación ha continuado pacíficamente hasta la Plaza Sant Jaume donde se han registrado los discursos para pedir a la concurrencia no desistir de la lucha por la independencia para arreglar los problemas cotidianos de Cataluña, como el caos de Rodalies.

Manifestantes retiran las vallas frente a la Prefectura Superior de la Policía Nacional, en la Via Laietana / Quico Sallés

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