Los espectadores de TV3 han recuperado en esta novena temporada de Com si fos ahir a una actriz que ya tiene cierta historia en la cadena pública catalana. Rosa Boladeras interpreta el papel de Empar, una nueva trabajadora de la consultoría que ha jugado un papel clave en una de las tramas más intensas de los primeros meses. Muchos quizás la recuerden también por sus papeles en La Riera, Estació d’enllaç o Poble Nou, donde también dejó su huella como intérprete. Este fin de semana, la actriz ha pasado por los micrófonos del programa Via lliure de RAC 1 para explicar cómo descubrió sus orígenes y cómo fue el reencuentro con su hermano biológico.
Rosa Boladeras revela cómo descubrió sus orígenes
Más allá de los papeles que ha hecho tanto en teatro como en cine y televisión, Rosa Boladeras tiene una vida personal también relacionada con el mundo de la actuación. De su relación con el actor Oriol Vila nacieron sus dos hijos Tim y Carlota, quienes también han seguido sus pasos actuando en diversos proyectos, como por ejemplo Carlota esta temporada como Ruth en Com si fos ahir. También Oriol tuvo un papel destacado la temporada anterior interpretando a Eugeni, el gran seductor. Con el actor español Gabino Diego fue madre de la también actriz Sara Diego.
En cualquier caso, Rosa Boladeras en más de una ocasión ha explicado públicamente que fue adoptada, pero cómo fue el momento en que decidió investigar quién era su familia biológica. En una entrevista en Via lliure, la actriz rememora el proceso. «Siempre he sentido mucho amor, pero fue como una especie de ruptura interna que hasta hace unos 12 años no decidí ponerle hilo porque no sabía qué debía hacer y cómo hacerlo». En un momento concreto, se dio cuenta de que debía dar ese paso cuando estaba con su madre viendo un documental de TV3 sobre la adopción. «Recuerdo el testimonio de una madre, muy emocionada, explicando que había tenido que dar a su hijo en adopción. Me impactó muchísimo». En ese mismo momento decidió que quería buscar a su madre biológica para darle un mensaje, sin tener claro si la quería conocer en persona.

A partir de ahí comenzó su aventura para conectar con la familia biológica. «Quería enviarle un mensaje a mi madre biológica para darle las gracias por la vida. No necesitaba conocerla, simplemente decirle que la quiero». Con la poca documentación que tenía inició este proceso de búsqueda. El resultado, después de negativas y yendo poco a poco, descubrió que su madre biológica era del Empordà, pero ya había muerto. Después de todo, decidió dar el paso de ponerse en contacto con su hermano biológico.
¿Cómo se reencontró con su hermano biológico?
Aunque no pudo conocer en persona a su madre, que se llamaba Glòria, unos meses después de esta búsqueda decidió contactar con su hermano. La reunión con él, explica, fue «muy bonita», pero llegar a ponerse en contacto no fue sencillo. «Me costó mucho, me creé incluso una página de Facebook que no tenía preparando qué le diría, cómo le diría para que no se asustara…», recuerda. Al final ella también tenía una familia, unos hijos, y no quería involucrarlos si no era una opción segura. «Finalmente, un día que estaba en la tele rodando La Riera dije: ‘Le escribo al correo’ y a los diez minutos ya tenía su respuesta», ha admitido la actriz. «Tenía el corazón disparado y me dijo: ‘Yo sabía que existías, mamá me lo había dicho. Ahora mismo no te puedo responder emocionalmente, pero ¿qué te parece si nos vemos mañana?'», ha revelado.
Al día siguiente ambos se encontraron en el Zurich de Plaça Catalunya para verse cara a cara. «Me dijo que era clavada a nuestra madre», ha explicado. Desde entonces, hace años que se reúnen para celebrar las fiestas con las dos familias que han creado. Una confesión muy especial que permite conocer un poco más la vida de esta actriz tan querida en Cataluña.

