Kiko Rivera e Irene Rosales se han divorciado y ahora todas las miradas están puestas en el DJ. Ella lo ha ayudado en sus peores momentos, que han sido muy oscuros. La adicción a las drogas que sufrió fue muy fuerte y grave, así como el despilfarro de dinero que hizo. Según las últimas declaraciones que ha concedido, habría gastado hasta ocho millones de euros en fiestas y drogas. Ahora que no la tendrá a su lado para calmarlo, muchos piensan que podría volver a caer en la mala vida. De hecho, incluso su madre lo pensaría.
Así lo aseguran varios medios, entre ellos la revista Semana: «Isabel está preocupada porque esta nueva realidad que afronta Kiko lo devuelva a los malos tiempos«. Es pública la mala relación entre madre e hijo, pero parece que la cosa ha ido a peor porque la cantante se habría enterado del divorcio de su hijo por la prensa: «No habla con el DJ desde hace años y cuando se ha enterado de la noticia, se ha quedado preocupada«.
«No se alegra de la situación, independientemente de que en algún momento haya tenido un distanciamiento con Irene. Isabel siempre ha alabado muchísimo la función de Irene en la vida de Kiko y ahora está preocupada porque sabe el trabajo que ha hecho Irene y cómo ha estado Kiko con las hijas», han dicho en TardeAR. La cantante está preocupada porque, hasta ahora, estaba tranquila viendo que tenía una mujer bien considerada a su lado.

Muy preocupada, muy preocupada… pero no hace el gesto de dejar las diferencias atrás con el hijo: «Su soberbia no se lo permite«.
Kiko Rivera confía en no volver a caer en la mala vida
En un comunicado publicado en su perfil de Instagram, Kiko Rivera lamenta que haya tanta gente convencida de que ahora volverá a las drogas. ¿Qué ha dicho? «Es verdad que siempre aparecen comentarios negativos, pero al final cada uno refleja lo que tiene dentro. Sé que muchos aún dudan de mí y creen que volveré a ser el Kiko de hace 10 años… pero os aseguro que esa etapa quedó atrás«.
«Aquel Kiko ya no existe, no tengo que demostrar nada a nadie. Hoy soy una persona libre, más fuerte y con la mente preparada para comenzar una nueva vida. Solo os pido un poco de paciencia para terminar de acomodarme y poder instalarme en mi nueva casa. A partir de aquí, comienza todo lo nuevo», ha comenzado.
El tiempo dirá qué acaba pasando, pero de momento la prensa sabe que en cualquier momento puede generar titulares.